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Cuando pensamos en un bote de guisantes en conserva es probable que pensemos en utilizarlos para un plato sencillo y no demasiado complejo, pero es posible utilizarlos como base para convertir en este ingrediente en una gran joya culinaria.

Eso al menos es lo que consigue el prestigioso chef catalán Ferran Adrià, quien revolucionó la gastronomía mundial con su restaurante El Bulli, y que tiene un truco para hacer que este ingrediente humilde tenga aún más valor en la cocina.

El cocinero de 63 años explica que la clave está en la forma en la que se tratan los guisantes desde el momento en el que se abren hasta que llegan al plato. "Los guisantes no son un mal producto, pero hay que saber sacarles partido", explica.

El truco de Ferran Adrià 

Ferran Adrià ha explicado una serie de pasos que son claves para elevar el sabor y mejorar la textura de los guisantes, haciendo que se puedan convertir en un ingrediente exquisito para cualquier elaboración.

En primer lugar, el chef catalán aclara que "un bote de guisantes no se mejora con aceite ni jamón", sino que "el truco está en triturarlos y añadir mantequilla". Antes de nada, lo primero que recomienda es eliminar el líquido en el que vienen bañados los guisantes.

Luego se deben lavar bien bajo el grifo para deshacerse de cualquier sabor residual, lo que permite conseguir que los guisantes tengan un perfil más fresco. Además, cuando se hidratan, el agua hace que recuperen parte de su firmeza, lo que los hace más agradables al paladar.

De esta forma, los guisantes adquieren un sabor mucho más intenso y una textura mucho más agradable, ofreciendo una experiencia en la boca que no tiene nada que ver con los guisantes de bote blandos.

Una vez que están limpios e hidratados, llega un paso clave que pasa por darles un golpe de calor en una sartén con una base de aceite de oliva de buena calidad. Ferran Adrià recuerda que no se deben cocinar demasiado, sino que es suficiente con un "salteado rápido para que ganen temperatura y se impregnen del sabor del aceite".

Para potenciar el sabor de los guisantes, el chef recomienda añadir un toque de mantequilla y una pizca de sal al final, destacando que la mantequilla "redondea el sabor y le da un punto de cremosidad".

Cómo acompañar a los guisantes

Adrià recomienda acompañar los guisantes con ingredientes que ayuden a realzar su sabor y aporten cierto contraste, entre los que se encuentra un clásico como el jamón serrano, aunque también se puede probar con un poco de queso curado rallado o con una yema de huevo.

Igualmente, el chef catalán insiste en la importancia del toque crujiente, que se puede obtener con unas almendras tostadas o unas migas de pan frito, que consiguen aportar esta textura especial en la boca.

Por otro lado, también aconseja acompañar con una hierba fresca como el cebollino o el perejil picado, que aporta un extra de frescura que consigue equilibrar el conjunto. Una vez que se consigue mejorar su sabor, también importa la forma en la que se sirve el plato.

Ferran Adrià aconseja emplatar los guisantes en un plato hondo con un chorrito extra de aceite de oliva virgen y unas escamas de sal por encima. De esta manera, siguiendo las indicaciones del chef, se puede convertir un bote de guisantes en un plato digno de un restaurante con estrella Michelin.

Ingredientes de los guisantes de bote de Ferran Adrià

  • 1 bote de guisantes en conserva
  • 20 g de mantequilla
  • 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
  • Sal al gusto
  • Opcional: jamón, yema de huevo, almendras tostadas o queso curado

Paso 1

Escurre bien los guisantes y lávalos bajo el grifo para eliminar el líquido de conservación.

Paso 2

Sécalos ligeramente y saltéalos un minuto en una sartén con el aceite caliente.

Paso 3

Retira del fuego, añade la mantequilla y remueve hasta que se funda.

Paso 4

Ajusta de sal y sirve inmediatamente con el acompañamiento elegido.

Las propiedades de los guisantes en conserva

La composición de los guisantes en conserva es: guisantes, sal, agua y azúcar, unas proporciones que pueden variar en función de cada marca. Cada lata de guisantes tiene entre 45 y 79 calorías por ración de 100 gramos, en función de cada marca.

Es mucha la variación que puede haber de unas a otras, llegando a ser de casi el doble, y la razón de que pueda haber tal diferencia tiene que ver con la cantidad de azúcar que decidan incorporar en su receta.

En algunas marcas apenas se agrega azúcar y es por ello por lo que los guisantes rondan las 45 calorías, mientras que otras añaden más y suben hasta casi alcanzar las 80 calorías. Es por ello por lo que es importante observar su etiquetado antes de hacer la compra.

En cuanto a sus grasas, el porcentaje que aportan los guisantes es bajo, y se sitúa entre 0,5 y 0,9%, mientras que cuenta con un buen aporte de proteínas, que ronda los 5,6 gramos por ración. En estas legumbres, el aporte de sal suele ser reducido, de entre 0,5 y 0,65 gramos, lo que lo convierte en un alimento recomendable para personas con la tensión alta.

Los guisantes en lata también aportan fibra dietética, que es un hidrato de carbono muy beneficioso para la salud, así como distintas vitaminas y minerales, especialmente vitaminas A y C, hierro y calcio. También aporta vitamina K y en pequeños porcentajes de vitaminas del grupo B, como la B3 o la B5.

Por todo ello, los guisantes en lata, además de convertirse en una solución perfecta para cualquier comida, reportan interesantes beneficios para el organismo.