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El australiano Jack Simpson, descubrió el café a los 19 años. Afincado en Melbourne y miembro de Axil Coffee Roasters en Melbourne, ha ganado tres veces el Campeonato Australiano de Baristas y el pasado octubre se convirtió en el campeón mundial resultando vencedor del World Barista Championship 2025 celebrado en Milán, Italia.

El australiano, que en su primera competición terminó último, celebra su victoria con quien entendió que el rendimiento no depende solo del talento, sino de la resiliencia.

Este lunes el barista regresa a Madrid para la 4ª edición del CoffeeFest, que arrancó este pasado sábado, para compartir su conocimiento y hacer de Chief Jury de Oceanía en la competición The World’s 100 Best Coffee Shops.

Jack Simpson en una de las competiciones en las que ha participado.

COCINILLAS: ¿Cuándo fue tu primer contacto con el café de especialidad?
Jack Simpson: Cuando tenía unos 19 años, en Melbourne, el café de especialidad aún no se había popularizado, así que todavía había que buscarlo. Visité una de las primeras cafeterías de Melbourne que lo servía, 7 Seeds.
COCINILLAS: ¿En la primera competición en la que participaste, quedaste en último lugar.

En los últimos años, estuviste a punto de convertirte en campeón del mundo hasta que, en 2025,

finalmente lo conseguiste. ¿Qué marcó la diferencia para ayudarte a llegar a la cima?
Jack Simpson: ¡Sí! Fue un gran cambio. Definitivamente creo que, en cualquier competición o disciplina, son las personas que nunca se rinden las que alcanzan sus objetivos. Es fácil rendirse cuando se obtienen malos resultados, pero mientras se aprenda de ellos y se mejore, eso es lo que marca la diferencia. También tengo que dar las gracias a mi equipo, que siempre ha estado conmigo en cada paso del camino. Sin ellos, habría sido imposible.
COCINILLAS: ¿Qué te llevó a elegir esos cafés para la competición?
Jack Simpson: Cada año es diferente, especialmente este año. Quería trabajar con dos productores con los que tengo una fuerte conexión y en los que realmente creo. En concreto, este año trabajé con Johnathon Gasca.

Me inspiró con su dedicación y sus conocimientos, y quería compartir eso en el escenario. Esto sentó las bases de mi rutina, y no habría competido sin él ni sin sus cafés.
COCINILLAS: ¿Cómo se prepara uno para una competición como esa?
Jack Simpson: Creo que cada uno lo aborda de manera diferente. En mi caso, me dedico por completo a ello y pienso en cada detalle, desde el agua y el tueste hasta medir cada parte de mi flujo de trabajo para calcular el tiempo y la precisión. Pongo toda mi vida en pausa mientras compito; si algo no me ayuda a rendir mejor (por ejemplo, las actividades sociales o el alcohol), no lo hago.
COCINILLAS: ¿Qué importancia le das a estas competiciones en el mundo del café en general?
Jack Simpson: Hay muchos eventos importantes en el café de especialidad, y las competiciones de baristas son sin duda uno de ellos. Desempeñan un papel clave a la hora de inspirar a los baristas a ponerse a prueba y ampliar los límites de lo que es posible con el café. Lo considero como la Fórmula 1 del café: las innovaciones que vemos en el escenario acaban llegando a las cafeterías y hogares de todo el mundo. También es una plataforma increíble para dar a conocer a algunos de los mejores productores del mundo. Personalmente, ese es uno de mis aspectos favoritos de la competición.
COCINILLAS:Llevas años vinculado a Axil Coffee Roasters en Melbourne, una de las capitales mundiales del café. ¿Qué tiene de especial ese entorno para un barista que quiere crecer?
Jack Simpson: Por supuesto, me siento muy afortunado de trabajar y vivir en Melbourne. Lo que lo hace tan especial es que llevamos mucho tiempo dedicándonos a esto, lo que ha dado lugar a una comunidad cafetera con amplios conocimientos. Nuestros clientes ahora, a veces sin saberlo, esperan y compran café de alta calidad, lo que crea un mercado muy competitivo y sigue elevando los estándares.

Jack Simpson, barista australiano.

COCINILLAS: ¿Qué diferencias encuentras entre las cafeterías de Australia y las del resto

del mundo que has visitado?
Jack Simpson: Los baristas. En Australia, no consideramos que ser barista sea un trabajo de nivel básico. Muchos puestos son muy codiciados y la competencia es fuerte. El nivel es alto, lo que significa que la calidad también lo es. Dicho esto, en los últimos años he notado que el nivel global está aumentando muy rápidamente.
COCINILLAS: ¿Cómo incorporas cuestiones como la sostenibilidad, las relaciones con los productores y la trazabilidad en tu trabajo diario?
Jack Simpson: Las relaciones con los productores son fundamentales para mi amor por esta industria. Pueden ser difíciles de construir, especialmente porque la mayoría de ellos están al otro lado del mundo. Tengo la suerte de haber podido visitar a muchos de los productores que están detrás de los cafés que servimos en Axil. Son la piedra angular de nuestra industria, y representarlos de cualquier forma es fundamental. Sin trazabilidad, no creo que podamos llamarlo verdaderamente café de especialidad.
La sostenibilidad es compleja, ya que cada origen tiene sus propios retos. Todos queremos una industria sostenible y la mayoría de los productores de café de especialidad comparten ese objetivo. El café existe dentro de un ecosistema frágil, con el cambio climático amenazando cada cosecha. Todos debemos poner de nuestra parte para reducir las emisiones y apoyar las prácticas agrícolas sostenibles.
COCINILLAS: ¿Qué parte del proceso de preparación del café te gusta más?
Jack Simpson: Me encanta todo. Sin embargo, preparar y ajustar el espresso perfecto es difícil de superar.
COCINILLAS: ¿Qué tendencias ves para el café de especialidad a nivel mundial en los próximos años?
Jack Simpson: Las tendencias son difíciles de predecir, especialmente con las redes sociales y la rapidez con la que se difunden las ideas. Si tuviera que adivinar, diría que cualquier cosa centrada en la eficiencia. Durante las horas punta, es difícil para los baristas mantener el ritmo y, como es lógico, a los clientes no les gusta esperar demasiado. Por lo tanto, cualquier cosa que reduzca los tiempos de espera y mantenga la calidad será rápidamente adoptada por las cafeterías de todo el mundo.
COCINILLAS: A los consumidores les preocupa que el precio del café siga subiendo. ¿Crees que

se convertirá en un artículo de lujo?
Jack Simpson: Aquí hay dos cuestiones distintas: el coste de preparar café en una cafetería y el precio del café verde (sin tostar). Desde la perspectiva australiana, el coste del café en un solo espresso es de alrededor de 0,18 €. Por lo tanto, incluso si el precio del café verde se duplicara, no afectaría drásticamente al precio final de la taza.
La verdadera preocupación en torno al aumento de los precios proviene del coste de funcionamiento de una cafetería. Esto varía de un país a otro, pero es un reto global. Como se ha mencionado anteriormente, es aquí donde se seguirá apostando por la eficiencia y su adopción.