El premio Nobel en Medicina o Fisiología 2026, fallado por la Asamblea Nobel del Instituto Karolinska, recae en Karl Deisseroth, Peter Hegemann y Georg Nagel por sus descubrimientos en los canales iónicos activados por luz y optogenética.
Para Gertrudis Perea, científica titular y responsable del Laboratorio de Redes Neuronales y Gliales del Centro de Neurociencia Cajal (CNC-CSIC), el galardón premia una idea tan sencilla como revolucionaria: controlar neuronas con luz.
Hegemann y Nagel, explica Perea en declaraciones a SMC España, descubrieron en algas unas proteínas, las canalrodopsinas, que abren canales iónicos al iluminarse. Deisseroth, por su parte, las llevó al cerebro de mamíferos para encender o apagar circuitos concretos con una precisión temporal de milisegundos.
La optogenética ha permitido pasar de observar el cerebro a entender qué circuitos causan la memoria, el miedo o la adicción, abriendo además la posibilidad de tratar enfermedades como la ceguera. Este reconocimiento representa también el triunfo de la ciencia básica que, partiendo de un alga, ha iluminado la neurociencia.
También Marta Navarrete, investigadora del Centro de Neurociencias Cajal – CSIC e investigadora principal del Laboratorio de Dinámica y Plasticidad del Circuito Glia-Neurona, ha celebrado este galardón calificándolo, según SMC, como "una gran noticia para la neurociencia".
Noticia celebrada
"Antes era enormemente difícil manipular poblaciones celulares concretas con precisión temporal, por lo que la optogenética supuso una simplificación brutal de nuestra capacidad para intervenir en los circuitos cerebrales con precisión". señala Navarrete.
En cualquier caso, la optogenética también ha impactado en el estudio de la causalidad en neurociencia: "Ya no solo podemos observar qué células o qué tipo celular se activan, como ya hacía Cajal hace más de 100 años, sino intervenir sobre ellas y preguntarnos directamente cuál es su función".
El profesor investigador ICREA, director de Andero Lab y del Rodent Behavioral Core de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), Raül Andero Galí, destaca cómo la optogenética está siendo utilizada actualmente en cardiología, oftalmología e inmunología.
"Esta técnica nos ha permitido llevar el estudio del cerebro a niveles que se hubieran considerado ciencia ficción antes de su descubrimiento en 2005 como, por ejemplo, encender y apagar recuerdos específicos en animales de laboratorio en cuestión de milisegundos", explica Andero Galí.
Por su parte, Jorge Brotons Mas, profesor en el grado de Psicología de la Universidad CEU Cardenal Herrera en Elche e investigador de las bases neuronales de la memoria, destaca a SMC que la optogenética está siendo especialmente útil también en la investigación del alzhéimer y la epilepsia.
"El nobel otorgado a Karl Deisseroth, Peter Hegemann y Georg Nagel es un reconocimiento merecido a uno de los descubrimientos que ha cambiado la investigación del cerebro y que, sobre todo, tiene un enorme potencial para beneficiar a la sociedad", dice Brotons Mas a SMC.
