La demencia representa un grupo de enfermedades neurológicas degenerativas que pueden afectar a una o varias partes del cerebro, deteriorando así mismo una o diversas funciones del mismo. La enfermedad de Alzheimer es el caso más representativo de este tipo de patologías, pero no el único. De hecho, cada vez son más los estudios que sugieren que aún quedarían muchos tipos de demencia por identificar.

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Ese es el caso del nuevo trabajo publicado en JAMA Neurology, realizado por la Universidad de Kentucky, en Estados Unidos, el cual sugiere que existiría una forma de demencia caracterizada por la acumulación tóxica de hasta cuatro proteínas diferentes en el cerebro. Muchos de estos pacientes serían diagnosticados erróneamente con la enfermedad de Alzheimer, sin embargo esta nueva demencia sería diferente y más compleja.

Hay que recordar que la enfermedad de Alzheimer se define también por el acúmulo de proteínas tóxicas a nivel cerebral, en concreto de dos proteínas: beta-amiloide, en forma de placas, y proteína tau, en forma de ovillos neurofibrilares. Casi todos los tratamientos desarrollados en los últimos años tienen como objetivo detener o revertir la acumulación de estas proteínas, pero por el momento han fallado en humanos.

Ya el año pasado un estudio describió otra forma de demencia basada en la agregación de otra proteína tóxica, la proteína TDP-43, motivo por el cual se denominó a esta patología encefalopatía TDP-43 relacionada con la edad con predominio límbico, o LATE en sus siglas inglesas. Ya en ese momento se sugirió que alrededor del 20% de los casos inicialmente diagnosticados como enfermedad de Alzheimer, en realidad representarían otra enfermedad.

Error en el diagnóstico

Como bien recuerda Eric Abner, uno de los principales investigadores a cargo del nuevo trabajo, durante los últimos diez años diversos estudios han ido sugiriendo paulatinamente que, en realidad, muchos individuos diagnosticados con enfermedad de Alzheimer en realidad no la sufrirían, sino que se trataría de otros tipos de demencia con síntomas similares, pero con otros orígenes, motivo por el cual requerirían en realidad otros tratamientos.

En esta ocasión, para el estudio, se examinaron datos de las autopsias cerebrales de 375 individuos inscritos en un proyecto a largo plazo llamado Banco de Cerebros del Centro de Enfermedad de Alzheimer de la Universidad de Kentucky. Todos los voluntarios que donaron su tejido cerebral fueron además seguidos durante más de diez años antes de fallecer.

Se buscaron acumulaciones de proteínas tóxicas, no solo de proteínas beta-amiloide, tau y TDP-3, sino también de alfa-sinucleína, otra proteína tóxica conocida por formar parte de los conocidos cuerpos de Lewy, los cuales se cree que son el principal origen de la enfermedad de Parkinson.

Según los resultados del estudio, alrededor del 20% de los sujetos estudiados que habían sido diagnosticados con demencia antes de su muerte mostraban signos de acumulación de los cuatro tipos de proteínas tóxicas estudiadas. Y, de hecho, precisamente estos individuos eran los que mostraban los síntomas de demencia más severos.

Cada vez más categorías 

Dado que cada una de estas proteínas, por separado, se ha asociado a un tipo de patología degenerativa diferente, a día de hoy no hay un nombre determinado para la acumulación de las cuatro proteínas tóxicas de forma simultánea. Por ello los investigadores han decidido denominar a esta demencia "quadruple misfolded proteins" (proteínas cuádruples mal plegadas) o QMP en sus siglas inglesas.

Además, según los datos de los diferentes pacientes estudiados, aquellos individuos que sufrirían realmente QMP progresaban de un deterioro cognitivo leve (DCL) a una demencia a un ritmo mucho más rápido que los sujetos con tres o menos proteínas tóxicas. Aún así, se desconoce por qué o cómo estas cuatro proteínas interactúan entre sí, aunque sí han sugerido que la acumulación previa de proteína beta-amiloide podría colaborar en la acumulación de las otras tres proteínas tóxicas estudiadas.

Abner y sus colegas sugieren que la investigación actual sobre la enfermedad de Alzheimer sería errática, y estos hallazgos la complicarían aún más al sugerir que los tratamientos actuales solo se centran en una parte del amplio espectro que representaría este tipo de demencia, dado que no se han tenido en cuenta otros procesos degenerativos u otras acumulaciones de proteínas tóxicas.

Inicialmente con la enfermedad LATE y ahora con QMP, cada vez son más las categorías de demencia descubiertas, dejando de lado la "simplicidad" de diagnosticar casi cualquier demencia como un "posible Alzheimer".