Dejar inconsciente a la pareja tras llevarla al éxtasis sexual es una proeza digna de los amantes de leyenda. Pero para el común de los mortales, es una experiencia inquietante que termina en Urgencias. Fue lo que le sucedió a una mujer británica de 44 años en octubre de 2018, según recoge la publicación BMJ Case Reports. Alcanzar el orgasmo vía sexo oral puedo costarle la vida.

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Según describen los médicos del West Middlesex University Hospital de Isleworth y el Westminster Hospital NHS Foundation Trust de Londres, fue el varón quien dio la voz de alarma: mientras le practicaba el cunnilingus a su pareja y su cuerpo daba señales de alcanzar de forma inminente el clímax, la mujer se quedó repentinamente "rígida". El hombre trató de reanimarla, pero había perdido la conciencia, por lo que avisó a los servicios de emergencia.

Cuando llegó la ambulancia, la paciente ya respondía: había pasado inconsciente de dos a tres minutos, pero en ese momento solo se quejaba de náuseas y de un dolor "moderado" de cabeza. Fue trasladada al hospital para ser tratada de emergencia. Durante el traslado y la posterior observación, sus signos vitales no se salieron de la normalidad y respondía correctamente a los estímulos. Entonces, ¿Qué podía haber causado su inquietante desvanecimiento?

La primera hipótesis de los especialistas es que había sufrido un ataque, o quizás una crisis epiléptica no diagnosticada. Tampoco informaba de ningún malestar ni de circunstancias anómalas previas a la relación sexual. Pero el dolor de cabeza no remitía, por lo que decidieron realizar una tomografía computerizada (TC) de su cráneo para observar si se habían producido alteraciones encefálicas. Esta decisión, a la postre, puede haberle salvado la vida.

El análisis reveló que había sufrido una hemorragia subaracnoidea: un vertido de sangre en el espacio subaracnoideo, la parte del cerebro por la que normalmente circula el líquido cefalorraquídeo. Esta condición está detrás de un 1% de las cefaleas intensas que se atienden en Urgencia y puede llegar a ser mortal. Entre el 20 y el 40% de los pacientes ingresados por un accidente cerebrovascular de este tipo pierden la vida.

¿Pero cómo pudo producirse el sangrado? Los médicos especularon con la rotura de un aneurisma intracraneal, un embolsamiento de sangre que debilita las paredes de los vasos sanguíneos. Esto puede conducir a un reventón si aumenta la presión sanguínea. Y el sexo es un factor de riesgo de hipertensión reconocido, pero aquí pisaban en territorio inexplorado: la literatura médica ha documentado estos casos en el sexo penetrativo. Tras un breve debate, concluyeron que el sexo oral tendría el mismo efecto a considerar.

"Estudios anteriores con monitorización [de las arterias] durante el coito demuestran que, durante la actividad sexual, la presión sanguínea, así como el ritmo cardíaco, es muy vulnerable a cambios, y se eleva particularmente durante el orgasmo", escriben. Otros factores que pudieron contribuir fue el hábito fumador de la paciente, un dato relacionado con una peor salud cardiovascular en general.

Afortunadamente la hemorragia era de "pequeño" tamaño, observaron, lo que facilitaba la recuperación. Para tratarla, se optó por una técnica conocida como 'embolización con espirales', consistente en inyectar metales en la arteria para estimular la coagulación y cortar el sangrado. Tras pasar dos semanas hospitalizada, la mujer recibió el alta y no ha sufrido problemas de salud desde entonces. 

El extraño caso con sexo oral en Alicante

Curiosamente, es el segundo caso de un incidente sanitario de entidad comunicado a tenor de la práctica de sexo oral en las últimas dos semanas. Si el caso de la paciente británica implica recomendaciones de salud cardiovascular con respecto al sexo no penetrativo, otro ocurrido en España tiene que ver con las alergias a los medicamentos, concretamente a la penicilina, y los intercambios de fluidos. 

Así, una joven tuvo que ser atendida en el Hospital de Alicante con anafilaxis después de reaccionar a la amoxicilina, pero ella no había tomado esa medicación. Su pareja sí, y ella le había realizado una felación que había terminado en consumo oral de semen. El esperma del hombre había vehiculado la penicilina al organismo de la paciente, que se recuperó posteriormente también de forma completa

"El caso ha causado mucho revuelo", admitían los médicos que la atendieron a EL ESPAÑOL. "Pero ante la preocupación de los pacientes, nos parece importante darlo a conocer. Si un hombre toma una medicación a la que su pareja es alérgica, hay que usar preservativo, sea cual sea el acto sexual".