Myah Hauxwell, con la prótesis (izqda) y sin ella (drcha).

Myah Hauxwell, con la prótesis (izqda) y sin ella (drcha).

Salud Protésica

La niña tuerta a la que le han fabricado un ojo nuevo con grasa de su estómago

A sus tres años, Myah Hauxwell tiene una sonrisa con la que se come el mundo y una cicatriz en su barriguita que enseña a todo aquél que le pregunta por su asombrosa historia. Esta pequeña ha sido la primera en recibir una intervención prostética revolucionaria en el Reino Unido: un ojo fabricado a partir de su propia grasa para ocupar el espacio del que perdió por un problema congénito.

"Nada más nacer, nos dimos cuenta de que algo iba mal" - explica su madre Lauren en The Daily Mail. "Uno de sus ojos estaba hundido dentro de la órbita y no parecía funcionar correctamente". A los tres días de vida, Myah fue diagnosticada con microftalmia: su globo ocular derecho no se había desarrollado correctamente y no era funcional. La bebé fue objeto de varias intervenciones en sus primeros meses de vida para tratar de corregirlo, pero no pudieron salvarlo.

Con un año de edad, la pequeña recibió su primer ojo prostético que logró darle simetría a su rostro. Pero este tipo de prótesis resultaron ser demasiado pesadas para alguien de su edad. A los dos años, sus padres se dieron cuenta de que la mitad derecha de su rostro se estaba hundiendo. "De haber seguido así, su cara hubiera terminado por deformarse y había sufrido dolores toda su vida". Además, el material extraño le provocaba hinchazón, heridas e infecciones.

Los médicos que la trataron en el Queens Medical Centre de Nottingham optaron por un enfoque innovador: fabricar la prótesis con un material ultraligero que el cuerpo de Myah no fuera a rechazar. Y decidieron extraerle grasa abdominal, en láminas no más espesas de un milímetro de grosor. A partir de ellas y en una operación que duró cuatro horas han fabricado un ojo que, si bien no es funcional, devuelve la simetría al rostro de la niña sin perjuicio alguno.

La única pega a esta prótesis orgánica es que tiene caducidad: Myah necesitará una nueva cada dos años aproximadamente, también para irse adaptando a su cuerpo a medida que crece. Es por eso que su familia, tras compartir su historia, ha abierto una página en Gofundme.com para aceptar donaciones que cubran el tratamiento.