Cuando empieza a ponerse el sol a las cinco de la tarde en España, no son pocos los que notan un decaimiento de su estado de ánimo que puede llegar a durar algunos meses. Esta situación es repetitiva, y la sufren millones de personas cada año. No es una depresión al uso, sino que se conoce como el Trastorno Afectivo Estacional, según el National Institute of Mental Health de Estados Unidos.

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En realidad no existe una cura para este trastorno, y suele solucionarse con el paso del tiempo, siempre y cuando sus síntomas continúen siendo leves. En caso de empeoramiento, sí se debe consultar a un profesional médico, pues en algunos casos podría confundirse con los inicios de una verdadera depresión, al producirse síntomas como alteración del estado del ánimo, lentitud de pensamiento o bradipsíquia y cambios de apetitio, entre otros.

Algunos alimentos podrían reducir e incluso llegar a evitar algunos de estos síntomas. Los ingredientes de una dieta invernal saludable son los siguientes:

Salmón y atún de aleta amarilla

Durante la época invernal, la escased de luz solar puede dar lugar a problemas para producir vitamina D, motivo por el cual algunos países se están planteando la suplementación con este compuesto solo en determinadas épocas del año.

A nivel dietético, dicha suplementación puede llevar a cabo enriqueciendo la dieta de dos a cuatro porciones de pescado a la semana, como el salmón o el atún de aleta amarilla, entre otros. Además, estos pescados también son ricos en ácidos grasos omega-3, cuyo efecto antiinflamatorio y protector cardíaco y cerebral serían un aliciente más para consumirlos.

Frutas y verduras de colores

Consumir frutas y verduras de diversos colores puede ser tedioso, pero en la variedad está el gusto, y también la facilidad para consumir suficientes antioxidantes y vitamina C.

Cuantos más colores y variedad, mejor. Valen también frutas y/o verduras fuera de temporada, como las congeladas o enlatadas. Se trata de buenos procesados, y completamente aceptables en cualquier dieta. Evidentemente es mejor priorizar verduras frescas y de temporada, pero cabe recordar que estos alimentos en su forma congelada mantienen todos sus micronutrientes.

Por su parte, las verduras oscuras y amargas de hoja verde también son una opción, como la rúcula, achicoria o diente de león. Todas ellas poseen antioxidantes que mejorarán la funcionalidad del sistema inmune.

Legumbres, frutos secos y semillas

Los alimentos vegetales integrales, como legumbres, frutos secos y semillas, son ricos en prebióticos. Se trata de las sustancias que "alimentan" a los probióticos o bacterias activas y beneficiosas para el sistema digestivo. Además, todos estos alimentos de origen vegetal son también ricos en fibra y proteínas.

Los probióticos tienen potencial para proteger el sistema nervioso y reducir la inflamación corporal, motivo por el cual darles un "buen alimento" mejoraría de forma indirecta los posibles síntomas de estrés y ansiedad asociados al trastorno afectivo estacional.

Mariscos y chocolate negro

Los mariscos son ricos en zinc, un micronutriente imprescindible durante la época invernal por su potencial para mantener el buen funcionamiento del sistema inmune. Los camarones, cangrejos, langostas, mejillones y ostras son además bajos en calorías y también ricos en proteínas.

Si por algún motivo no son una opción dietética, ya sea por motivos éticos (veganismo o vegetarianismo), motivos religiosos (las religiones judía y adventista no consumen marisco) o por salud (elevación del ácido urico o hiperuricemia), algunas alternativas pueden ser los garbanzos y lentejas.

Por su parte, el chocolate negro es otro de los alimentos ricos en zinc. Siempre debe ser con un 85% o más de cacao, no vale la pena que sea chocolate con leche si lo que se busca es su riqueza nutricional.

Otras recomendaciones

Para finalizar, está el caso del cannabinol, uno de los ingredientes del cannabis con potencial antiinflamatorio. Se suele decir que no es psicoactivo, pero sí posee cierta actividad, sin los efectos adversos del conocido THC. En este caso el cannabinol puede consumirse en su forma en aceite, o bien en gotas mezclado en forma de cóctel sin alcohol.

Y, para finalizar, sería aconsejable reducir algunos alimentos con el objetivo de reducir el riesgo de trastorno afectivo estacional: los ultraprocesados, las comidas ricas en grasa y los azúcares refinados tienen potencial pro-inflamatorio, por lo que es mejor reducirlos todo lo posible. El alcohol, por su parte, tampoco suele ser una buena opción; en este caso la mejor idea sería eliminarlo por completo de la dieta.