La enfermedad celíaca o intolerancia al gluten, que afecta a una de cada cien personas en el mundo, sigue siendo a día de hoy un campo amplio de investigación. Se sabe que la base de la enfermedad es un trastorno autoinmune, que hace quelos anticuerpos del propio organismo ataquen a las células del intestino delgado en presencia de gluten, una proteína de consumo habitual, pero que en este caso es procesada como "peligrosa", desencadenando todos los síntomas.

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No existe una causa clara de esta enfermedad, pero sí se han ido encontrado relaciones entre determinadas sustancias y el desarrollo de la misma, como es el caso del nuevo trabajo de la Gossman School of Medicine de la Universidad de Nueva York. Y es que, según este reciente estudio, existen determinados productos químicos tóxicos como los pesticidas, sustancias clave en la fabricación de utensilios antiadherentes y sustancias retardadoras del fuego, que se encuentran en niveles elevados en la sangre de los individuos diagnosticados de celiaquía.

Así lo sugiere este trabajo, publicado en la revista Environmental Research y dirigido por Abigail Gaylord. Y es que, según sus hallazgos, los niños y adultos jóvenes con altos niveles de pesticidas en sangre, y con altos niveles de productos químicos relacionados con los pesticidas como son los diclorodifenildicloroetilenos o DDE, tendrían el doble de posibilidades de ser diagnosticados con enfermedad celíaca, en comparación con los individuos sin estos niveles tan elevados.

Así mismo, el estudio también encontró diferencias por género dentro de la enfermedad celíaca y la exposición a productos químicos tóxicos.

En el caso de las mujeres, que suelen representar el mayor número de casos de celiaquía, una exposición mayor a pesticidas implica tener hasta ocho veces más probabilidades de sufrir intolerancia al gluten. Las mujeres jóvenes tendrían entre cinco y nueve veces más probabilidades. En el caso de los hombres, si tienen niveles elevados en sangre de estos productos químicos, tendrían el doble de probabilidades de ser diagnosticados.

Exposición a químicos tóxicos

Para llegar a estas conclusiones, los investigadores analizaron los niveles de productos químicos tóxicos en sangre de 30 niños y adultos jóvenes de entre 3 y 21 años, con un diagnóstico reciente de celiaquía. Según los resultados de las pruebas, en comparación con otros 60 jóvenes con edades, sexo y raza similares, existía una relación significativa entre pesticidas y productos químicos antiadherentes en sangre y el diagnóstico de celiaquía.

Por su parte, el co-investigador y epidemiólogo Leonardo Trasande, y el profesor Jim G. Hendrick, ambos de la Universidad de Nueva York, puntualizan que será necesario continuar estudiado este fenómeno, dado que relación no implica causalidad: que exista una relación entre estos productos químicos tóxicos y el diagnóstico de la enfermedad celíaca no implica que sean una causa directa de la enfermedad como tal.

Aún así, recuerdan, se sabe que todos estos productos químicos sí producen alteraciones hormonales tanto en animales como en humanos, las cuales podrían provocar alteraciones tanto a nivel sexual como inmune.

En estudios anteriores ya se habría sugerido que la enfermedad celíaca tendría un origen multifactorial, siendo el componente genético el más conocido y estudiado. Sin embargo, Trasande y sus colegas querían investigar si habría algún vínculo entre la exposición ambiental a toxinas y el riesgo de desarrollar determinados trastornos inmunes, como se sospecha que es este caso.

Por otra parte, los mismos investigadores plantean la posibilidad de que este fenómeno no solo se produzca en la celiaquía, sino que otras enfermedades intestinales autoinmunes también tengan alguna relación con la exposición a productos químicos tóxicos.