La polémica saltó hace unos días cuando unos padres fueron detenidos en Florida por la muerte de su bebé de 18 meses, al que sólo alimentaban con frutas y verduras crudas. El pequeño estaba desnutrido, pero nunca había ido al pediatra y sólo pesaba siete kilos.

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Este caso extremo ha hecho que muchos se cuestionen si una dieta vegana o vegetariana es suficiente o adecuada para niños y adolescentes. Lo cierto es que no es la primera vez que pasa algo similar.

El pasado mes de agosto, unos padres australianos fueron condenados por la desnutrición de su hija, que seguía una rigurosa dieta vegana. En 2017, murió un niño belga de siete meses que sólo se alimentaba de leche de arroz, quinoa y trigo. En 2016 una niña italiana de dos años acabó en la UCI por el mismo motivo. Este último caso llevó al partido Forza Italia a presentar un proyecto de ley que proponía hasta penas de cárcel para los padres que forzasen a sus hijos a llevar una dieta vegana.

¿Es necesario llegar a tomar esas medidas? ¿Los menores no pueden sobrevivir sin alimentos animales? Casi al mismo tiempo que se conocía el caso de Florida, en una de las últimas publicaciones sobre este tema la Sociedad Alemana de Medicina Infantil y Adolescente trataba de dejar las cosas claras a los pediatras. Los expertos aseguran que "las necesidades nutricionales de los niños y adolescentes en crecimiento se pueden satisfacer a través de una dieta equilibrada basada en vegetales". Sin embargo, también matizan que sus necesidades de nutrientes son mayores que las de los adultos, por eso tienen mayor riesgo de tener problemas.

Suplir carencias como la B12

El principal puede ser la falta de la vitamina B12, porque sólo se encuentra en alimentos de origen animal. Por eso, quienes sigan una dieta vegana estricta, independientemente de su edad, deben tomar este suplemento.

Otras carencias son menos importantes o se pueden suplir a través de los propios alimentos vegetales sin salirse de la dieta. Por ejemplo, para la correcta absorción del hierro vegetal conviene combinar los alimentos que lo poseen con los que tienen vitamina C. Tradicionalmente, también han existido dudas sobre la falta de ácidos grasos omega-3 y parece que la opción de tomar complementos o no también depende de la combinación de alimentos que se haga.

Supervisión del pediatra y planificación

Estos detalles hacen que los expertos alemanes recomienden que las dietas vegetarianas y veganas en la infancia y en la adolescencia sean supervisadas en todo momento por un pediatra y, si hace falta, en colaboración con un especialista en nutrición. Así que no parece que el problema sea la dieta en sí, sino más bien otras negligencias de los padres que las siguen.

En la misma línea se ha manifestado otros especialistas, como los de la Academia Americana de Nutrición. Si existe una buena planificación, no existe ningún problema en seguir una alimentación vegana o vegetariana durante el embarazo, la lactancia, la infancia, la adolescencia o la edad adulta, según explican en el documento que fija su posición con respecto a este tema.

Un crecimiento normal

En general, ésta es la opinión de la mayoría de los expertos. En su libro Vegetarianos Concienciados, la dietista-nutricionista Lucía Martínez habla específicamente de cómo los pequeños de la casa pueden alimentarse perfectamente bien sin ser omnívoros. "El crecimiento de los niños vegetarianos es similar al de los niños no vegetarianos", comenta en su blog, salvo que se trate de dietas muy restrictivas, como la frugívora (sólo a base de fruta).

Otro conocido experto, Julio Basulto, considera que "la dieta vegetariana en la infancia debe planificarse adecuadamente, porque la infancia es un periodo crítico", pero asegura que sucede lo mismo con cualquier otro tipo de alimentación.