Dos platos con chía y lino.

Dos platos con chía y lino. Pexels

Nutrición

Estas son las dos semillas que están sustituyendo al huevo en la cocina

El lino y la chía están ganando cada vez más protagonismo en el mundo de la repostería. 

Las semillas suelen considerarse pequeñas e insignificantes pero están llenas de potencial. Son una gran fuente de energía, de calcio, de fibra pero sobre todo contienen aceitesDentro de todas las variedades de semillas hay dos que podemos utilizar para algo más que como fuente de fibra y omega 3. El lino y la chía se utilizan como sustitutivas del huevo. 

"Las semillas de chía son antioxidantes, una gran fuente de fibra que ayuda a regular el tránsito intestinal y también aportan proteínas de origen vegetal, así como un alto contenido de ácidos grasos omega-3, minerales como el calcio, potasio, magnesio, hierro, zinc, cobre y fósforo y vitaminas B1, B2 y B3", explica Amil López Viéitez, doctora en Nutrición y Farmacia.

De igual forma, las semillas de lino son también muy ricas en estos minerales y ricas en "antioxidantes y vitaminas A, E, B3 y B6". Además, los ácidos grasos omega-3 que contienen "ayudan a reducir la inflamación, mejoran la concentración, activan el sistema inmune y aportan fibra dietética", añade la también autora de Dieta Coherente, un nuevo yo en dos semanas.

Los huevos siempre han sido un alimento que nunca ha faltado en la mayoría de nuestras recetas. Se trata de uno de los productos más nutritivos que podemos encontrar en el mercado y más versátiles, ya que sus proteínas actúan como aglutinantes y gelatinizantes. La chía y el lino pueden este mismo papel y, de hecho, se utilizan para sustituir a este alimento en distintas elaboraciones. De hecho, representan una gran solución para los alérgicos o los veganos. 

Ahora, la cosa no es tan fácil. Tanto las semillas de lino como de chía no se deben consumir enteras porque pueden provocar problemas intestinales. Así, hay dos maneras básicas de consumirlas: en polvo o hidratadas.

'Chía egg'

chia

chia

Cada vez encontramos en más recetas los "huevos chía" (o semillas de chía remojadas), sobre todo en repostería vegana. Este sustitutivo del huevo, tras ser hidratado, se utiliza de la misma forma que en cualquier receta, otorgándole un poder aglutinante, coagulante y espesante. Una cucharada sopera de chía y tres de agua equivalen a un huevo y se pueden sustituir hasta tres huevos con estas semillas. Esta fórmula nos permite hacer galletas, bizcochos y diferentes tipos de masa de pan. 

¿Y cómo lo hacemos? Muy fácil. Una vez que tenemos la cantidad señalada de agua y chía, se deja en reposo hasta que las se activen y se vean envueltas en el mucílago (una sustancia viscosa semejante a la goma). En la mayoría de recetas aconsejan triturarlas o molerlas antes. Es más efectivo, lleva menos tiempo (unos cinco minutos) y se asemeja más al huevo.

A parte de hidratarlas con agua, podemos hacerlo con otros líquidos como leche, yogur o bebidas vegetales. "Gracias a la fibra forman una especie de gel que sacia más", asegura López. "También al consumirlas con agua se consigue una buena hidratación. Ayudan a disminuir el azúcar en sangre y a controlar la presión arterial", puntualiza.

Huevos de linaza

lino

lino

En la repostería muchas veces se sustituye el huevo por un plátano o por una compota de manzana. Estos alimentos le dan un sabor adicional a las recetas. Los expertos en repostería consideran que el lino es el mejor sustitutivo tanto por su consistencia  como por su ausencia de sabor. Las semillas dan una estructura y una viscosidad que hacen posible que las masas tengan una mayor elasticidad dando como resultado unas elaboraciones más tiernas y jugosas.

Para sustituir un huevo es necesario una cucharada de semillas de lino y tres cucharadas de agua. Debe quedar con la consistencia de la clara del huevo. La linaza tiene también la sustancia mucilaginosa de la chía, que se extrae rompiendo las semillas y añadiendo agua. El gel que surge sirve como emulgente.

Existen ciertos límites a la hora de utilizar estos sustitutivos. La principal característica de estas semillas es que tienen un alto nivel de hidratación, por lo que no pueden utilizarse como claras montadas. Los merengues hechos con las semillas por el calor se deshacen.  

La chía y el lino viven un nuevo auge y puede que en algún momento superen al huevo en importancia dentro del mundo de la repostería. 

[Más información: Semillas de chía, usos y beneficios]