La dureza de las dietas tiende a verse dulcificada con la promesa de un "día especial" o "día de trampa" cada cierto tiempo. ¿Qué daño puede hacernos un caprichín tras varias semanas de disciplina? Lo cierto es que si llevamos un tiempo con una alimentación que restringe los carbohidratos en favor de las grasas como fuente de energía, la clave de la popular 'Dieta Keto' o cetogénica, una única jornada de indulgencia ya puede tener consecuencias nocivas sobre la salud cardiovascular.

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Una dosis de 75 gramos de glucosa, equivalente al contenido de una botella grande de refresco o a un plato de patatas fritas, es suficiente para dañar las arterias, afirman investigadores de la University of British Columbia (UBC) en Okanagan (Canadá). Su estudio, publicado en Nutrients, se refiere a la forma de provocar el gasto enérgetico de las grasas del cuerpo, que se emplea para tratar terapéuticamente la diabetes tipo 2 y en determinados casos, la epilepsia, pero que también está de moda como método de pérdida de peso

"La 'dieta keto' se ha vuelto muy común", explica Jonathan Little, investigador principal y profesor asociado de la Escuela de Ciencias de la Salud y el Ejercicio de la UBCO. "Consiste en comer alimentos ricos en grasas, moderados en cuanto a proteínas pero muy bajos en hidratos de carbono. Eso induce al cuerpo a entrar en el estado llamado de 'cetosis'". Esto significa que el organismo, al verse privado de su combustible favorito -el azúcar-, comienza a quemar "agresivamente" las reservas lipídicas.

Este cambio en la bioquímica ha demostrado ser capaz de revertir síntomas de determinadas enfermedades, pero no es eso lo que le ha dado su fama, sino el rápido adelgazamiento que produce. A cambio de un precio, sin embargo: la tolerancia a la glucosa se vería perjudicada y, en esas circunstancias, la reintroducción del azúcar podría provocar picos de su nivel en sangre. Esto, recuerdan los investigadores, se ha asociado en estudios anteriores con un incremento del riesgo cardiovascular.

Para averiguar qué efectos fisiológicos tendría el "día especial", los especialistas reclutaron a nueve jóvenes varones en buen estado de salid a los que alimentaron según la dieta cetogénica durante siete días consecutivos: consistió en un 70% de grasas, un 10% de carbohidratos y un 20% de proteínas. El primer día se tomaron una bebida con un contenido de 75 gramos de glucosa y el último día, otra.

"Lo que buscábamos originalmente eran cosas como una respuesta inflamatoria o una tolerancia reducida a la glucosa en sangre", explica Cody Durrer, investigador postdoctoral. "Lo que encontramos, sin embargo, fueron biomarcadores sanguíneos que sugerían que las paredes de las arterias estaban siendo dañadas por el súbito pico de azúcar". Según los autores, la responsable sería a todas las luces la propia respuesta metabólica a un exceso glucémico que provocaría a su vez que las células de la pared arterial sean vean arrancadas y mueran.

"Aunque en todos los demás aspectos se trataba de muchachos en buen estado de salud, cuando valoramos su salud cardiovascular después de tomarse la bebida de glucosa, los resultados parecían provenir de alguien con problemas de corazón. Era, en cierto modo, alarmante", explica Little flemáticamente. La muestra de su trabajo era objetivamente pequeña y los autores coinciden en que son necesarios mayores estudios, pero sus conclusiones son suficientes como para prevenir contra una parada en seco si estamos siguiendo la 'dieta Keto'.

"Lo que me preocupa es que la gente que está con la dieta cetogénica, ya sea para perder peso, para tratarse la diabetes o por cualquier otro motivo de salud, puede estar deshaciendo los potenciales efectos beneficiosos sobre sus arterias si les 'chutan' de repente azúcar", reflexiona el investigador canadiense.

"Especialmente si son personas con una predisposición previa a sufrir enfermedades cardiovasculares. Lo que sugiere nuestro estudio es que la 'dieta Keto' no es algo que puede hacer durante seis días y tomarte el domingo libre", concluye.