• 1 de 6

    Aguacate.

    Los elogios hacia el aguacate como fuente de beneficiosas grasas insaturadas y de fibra lo han elevado a rango de "oro verde" por su valor nutricional. También contiene potasio, el doble de hecho que un plátano. Pequeñas cantidades de este mineral son saludables para nuestro organismo, pero una sobredosis en el flujo sanguíneo puede alterar el ritmo cardíaco e incluso detenerlo. Un "suicidio por aguacate" implicaría consumir unas 200 piezas para una mujer y unas 240 para un hombre

  • 2 de 6

    Café.

    Las pegas hacia la bebida sin la que muchos serían incapaces de arrancar el día han ido decayendo a medida que se acumula la evidencia científica: un consumo continuado de café se vincula a una mayor longevidad y salud general, e incluso se le han encontrado virtudes a su olor. Pero sí, es cierto que la cafeína aumenta la presión sanguínea y 50 tazas en el caso de una mujer, 70 para un hombre, pueden provocar arritmia por fibrilación auricular del corazón. Fry, el protagonista de Futurama, se hubiera desvanecido antes de acabarse los 100 cafés del famoso capítulo.

  • 3 de 6

    Chocolate negro.

    Solo hay un chocolate que pueda decirse sano, y es el que contiene como mínimo un 70% de cacao, lo que contribuiría a aportarnos los beneficios cardioprotectores de este fruto sin azúcares añadidos nocivos de por medio. El compuesto estimulante del cacao, la teobromina, tiene un efecto similar a la cafeína: en la dosis justa, contribuye a la salud cardiovascular, pero en exceso, la dilatación de las arterias altera el ritmo cardíaco de forma peligrosa. El suicidio por chocolate requeriría tragaderas raramente vistas fuera de la fábrica de Willy Wonka: 332 barras para una mujer y 398 para un hombre.

  • 4 de 6

    Sandía.

    Como norma general, no hay fruta mala, siempre que se consuma entera -no en zumos o batidos- y, preferiblemente, de temporada. La clásica sandía, en concreto, posee glutatión, un antioxidante natural,  y citrulina, un vasodilatador con efectos tan prácticos como ayudar con la erección. Pero también contienen mucha agua, y la muerte por hiperhidratación es posible al verse las neuronas incapaces de equilibrar los niveles de electolitos. Ocurriría tras comerse 3 piezas enteras para una mujer y 4 para un hombre. ¿Improbable? En Robinson Crusoe, el famélico protagonista se pega un atracón de sandías al descubrir que crecen salvajes en la isla, pero se frena en seco al recordar la historia de un compatriota británico que murió por ese motivo.

  • 5 de 6

    Hígado.

    No hace tanto tiempo que los niños recelaban de la cucharada de "jarabe de hígado de bacalao" que las familias administraban como complemento nutricional. Éste órgano introduce en nuestra dieta la vitamina B-12, importante en la síntesis celular, de hemoglobina y en otros procesos metabólicos. A día de hoy, los suplementos de B-12 no son necesarios salvo que estemos embarazadas -o sigamos una dieta vegana. Pero ninguna vitamina es buena en exceso: 163 kilos de hígado para un mujer o 195,5 para un hombre -una barbacoa, admitámoslo, intragable- elevaría la presión intracraneal a niveles de riesgo debida a la saturación de vitamina A.

  • 6 de 6

    Nuez moscada.

    Optar por las especias como aderezo tiene un beneficio intrínseco: dar sabor a nuestros platos sin aditivos poco recomendables tales como edulcorantes o sales. La nuez moscada tiene algo de fama esotérica, y es por la miristicina, un compuesto psicoactivo: una dosis de 22 tazas para una mujer y 27 para un hombre provocaría una intoxicación clínica con náuseas, vómitos, ansiedad, alucinaciones y comportamiento irracional. Una pizca más, y se produciría el fallo orgánico.