Escorbuto, ceguera nocturna, hipertensión y obesidad son algunas de las patologías que se pueden sufrir si no cuidamos nuestra alimentación. De hecho, la mayoría de las muertes prematuras que suceden en el mundo están directa o indirectamente relacionas con una mala nutrición, según un estudio publicado en la revista The Lancet

La Era de la información no está ayudando a que nuestra alimentación sea la mejor, ya que internet está plagado de páginas que tratan de convencernos de que siguiendo ciertas dietas se está comiendo bien, cuando no es así. "Cuando decimos que una persona no está comiendo bien, hacemos referencia a que no presenta una adecuada ingesta de nutrientes, bien sea por defecto o por exceso", explica Iñaki Elío, director del Grado de Nutrición Humana y Dietética de la Universidad Europea del Atlántico a EL ESPAÑOL.

Por defecto de nutrientes se pueden producir enfermedades graves como el escorbuto, beri-beri, pelagra, anemia megaloblástica y raquitismo. En el otro extremo, por exceso: obesidad, diabetes mellitus tipo 2, hipertensión, dislipidemia, problemas articulares y insuficiencia renal.

Sin tener que llegar a padecer estas enfermedades, nuestro cuerpo puede dar señales de que no se está comiendo de manera adecuada. En concreto, el experto destaca seis signos:

Caída del cabello

El profesor universitario explica que la caída del cabello puede producirse por una carencia de vitaminas del grupo B (especialmente la vitamina B8), falta de aminoácidos (como la arginina, glutamina o cisteína) o enfermedades metabólicas.

Perder pelo no solo tiene que ver con una mala alimentación; los factores genéticos y el estrés también puede ser causantes. Igualmente se tiene predisposición a ello si se sufre una infección oportunista: aquellas que ocurren con más frecuencia en personas con debilidad del sistema inmunitario, como los que padecen VIH.

"Cuando la causa es nutricional, el tratamiento se centrará en incrementar el consumo de vitaminas del grupo B y alimentos ricos en proteínas de alto valor biológico", explica Elío.

Dolores articulares y calambres musculares 

Una ingesta inadecuada de potasio, magnesio, calcio y una deficiente hidratación puede causar dolores articulares y calambres musculares en los dedos del pie, pantorrillas, dorso de las piernas y los arcos de los pies.

El nutricionista señala que este síntoma también se pueden dar por otras causas como el consumo de fármacos diuréticos, en casos de diabetes mellitus tipo 2, mala circulación, hipotiroidismo, enfermedad renal y esclerosis múltiple.

En lo referente a la nutrición, estos síntomas se pueden prevenir con un correcto consumo de potasio (frutas, verduras y hortalizas), magnesio (frutos secos) y calcio (lácteos y derivados); junto con una buena hidratación y evitar el consumo de bebidas alcohólicas.

Pérdida de peso y masa muscular involuntaria

"La pérdida de peso y masa muscular se produce por una escasez de alimentos, una dieta carente en energía y proteínas o exceso de actividad física", relata Elío. Además, destaca que se debe prestar una especial atención en épocas de crecimiento y en personas mayores. 

El nutricionista apunta a síntomas generales como fatiga, mareos, anemia y debilidad generalizada.

Acumulación excesiva de tejido adiposo 

El profesor universitario explica que la acumulación excesiva de peso se debe en un 5% a causas genéticas. En el 95% restante se produce por una ingesta superior al gasto calórico: "Comer más alimentos de los que nuestro cuerpo puede quemar provoca que se acumulen en forma de tejido adiposo".

Este exceso de tejido adiposo, especialmente en la zona abdominal, se relaciona con el síndrome metabólico, al presentar niveles de glucemia elevados, hipertensión arterial, elevación de triglicéridos y colesterol elevado. "Pone en riesgo la salud de las personas al poder desarrollar fácilmente diabetes mellitus tipo 2 y enfermedad cardiovascular", añade.

Diarrea crónica

En la diarrea crónica (dura más de dos semanas) es importante valorar la composición de las deposiciones (sanguinolentas, aceitosas o acuosas) para ayudar al médico a encontrar la causa de las diarreas, explica.

Elío explica que una vez ha diagnosticada la causa, se debe realizar una modificación de la alimentación, en muchas ocasiones incrementando el consumo de alimentos con probióticos (fermentos activos), fibra soluble y eliminando aquellos alimentos que sabemos que son los causantes de la enfermedad.

Edemas

El experto explica que los edemas se producen por una acumulación excesiva de líquido en los tejidos del cuerpo. Principalmente sucede en los pies, tobillos y piernas. Dentro de las causas, se encuentra un consumo excesivo de sal, insuficiencia cardíaca, enfermedad renal, problemas hepáticos, embarazo, algunos medicamentos y permanecer mucho tiempo de pie o sentado.

[Más información: Comer sano a veces es peligroso: cuidado con la obsesión llamada ortorexia]

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