El mes de mayo está dejando una sucesión de potentes borrascas en latitudes medias del Atlántico Norte, avisa Francisco Martín, experto de Meteored. A pesar de circular por sus rutas “normales” una de ellas podría afectarnos a finales de esta semana y durante la próxima.

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Estas borrascas están sometidas a drásticos procesos de profundización por la presencia de un chorro polar muy intenso, un vigoroso “río” de viento que circula a unos 9 kilómetros de altitud separando las masas de aire frías (polares) de las templadas (subtropicales).

Durante gran parte de esta semana, las borrascas no nos afectarán en su totalidad. El anticiclón que se ha asentado en la Península Ibérica causará un tiempo estable y con pocas precipitaciones hasta el sábado.

Este centro de altas presiones proporcionará, además, un aumento de las temperaturas, con máximas por encima de los 25 o 30 ºC en zonas de la mitad sur y centro de la península.

De hecho, se espera que este ascenso será notable, de hasta 8 grados centígrados más que el día anterior, primero el lunes en la mitad norte y el martes en el este de la Península. El miércoles, la subida más acusada de los termómetros se experimentará en el sureste.

Por ejemplo, en Madrid se pasará de los 15ºC el sábado a los 22ºC el martes y los 24ºC el miércoles. En Zaragoza pasarán de 18ºC el sábado a los 26ºC el martes y miércoles. En Sevilla tendrán 22ºC el sábado y alcanzarán los 29ºC el martes e incluso el 31ºC el miércoles. Barcelona, por su parte, tendrá temperaturas más estables, que oscilarán todos estos días entre 18 y 20ºC.

A mediados de la semana el ambiente será algo más templado de lo normal en la mayor parte de la Península, excepto a orillas del Mediterráneo, donde la presencia de nubes y las brisas dejarán un ambiente más fresco.

Una enérgica borrasca atlántica

Durante la jornada del jueves, 6 de mayo, se formará una potente borrasca bajo el paraguas del mencionado chorro polar intenso.

Previsiblemente, su centro se trasladará hacia las islas Británicas, pero desde allí extenderá un frente frío muy activo que llegará el domingo a la Península Ibérica por el oeste, causando una disminución significativa de las temperaturas y chubascos bastante generales. Pese a la lejanía, quedaremos bajo su radio de acción.

Aunque los impactos de esta borrasca pueden ser significativos, de momento, estamos a la espera de que sea nombrada. Posiblemente se llamará Mathieu si los servicios meteorológicos nacionales del suroeste de Europa, entre los que está la AEMET, tienen la potestad de nombrarla.

Dependerá de si activan avisos de nivel naranja por viento y si no se adelanta la británica Met Office y sus socios, que tienen una lista de nombres paralela.

Ciclogénesis explosiva

Volviendo a los condicionantes de la futura borrasca, la interacción entre el chorro y las bajas presiones podría derivar en una auténtica ciclogénesis explosiva en pleno mes de mayo. La presión mínima podría caer hasta 24 hPa en 24 horas.

Aunque la predicción de estos procesos de profundización tienen muchas garantías, su posición e intensidad pueden variar a partir del domingo 9 de mayo y la siguiente semana.

Según Rubén del Campo, portavoz de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), la  segunda mitad de la semana estará marcada por la llegada de frentes atlánticos que de nuevo produzcan inestabilidad en el noroeste y en el norte de la Península.

La mayor probabilidad de precipitaciones se espera en Galicia, pero que durante el fin de semana próximo podrían también afectar al Cantábrico y otros puntos del extremo norte, zonas donde los vientos soplarán intensos.

Las temperaturas a partir del jueves descenderán en la mitad oeste y el viernes en la mitad este y tenderán a recuperarse en todo el país durante el fin de semana.

Finalmente, en cuanto a la segunda mitad de la semana en Canarias Del Campo señala que continuarán los intervalos nubosos y las posibles precipitaciones en general débiles en el norte de las islas de mayor relieve.