Durante la semana del 21 al 27 de septiembre, con la llegada del otoño el martes 22, continuará la influencia de frentes atlánticos según informa la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), con precipitaciones generalizadas y abundantes en amplias zonas, sobre todo de la mitad norte peninsular.

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El lunes y el martes se podrán dar en la Península en general, aunque más intensas en su mitad norte, y el martes también en Baleares; el miércoles son probables en el tercio norte de la Península y Baleares, pudiendo ser localmente fuertes en Rías Baixas y el Cantábrico, aunque no se descartan precipitaciones en otras zonas, incluyendo el norte de Canarias.

A partir del jueves aumenta notablemente la incertidumbre, ya alta en días anteriores, aunque se prevé una tendencia a que la inestabilidad se mantenga en el norte peninsular. Así, se espera que las precipitaciones afecten al tercio norte peninsular y al norte de Baleares aunque, con menor probabilidad, también podrían darse en otras zonas de la Península, exceptuando el extremo sudeste e incluso gran parte de la mitad sudeste al final de la semana.

No se descarta alguna nevada débil en las montañas del extremo norte al final de la semana. En Canarias hay posibilidad de precipitaciones en el norte de las islas. No se esperan grandes cambios en las temperaturas, aunque predominarán los descensos y a partir del viernes son probables las heladas en montañas del tercio norte. A partir del jueves se pueden producir intervalos de viento fuerte del oeste en Galicia, Cantábrico, Alborán y Baleares.

Durante la rueda de prensa estacional de la AEMET, la portavoz Beatriz Hervella ha pronosticado que la señal de la predicción para los meses de octubre a diciembre apunta que hay "una mayor probabilidad" de que las temperaturas estén en el tercil cálido respecto al periodo de referencia 1981-2010 y las precipitaciones en el tercil inferior en toda España, lo que se traduce en que será más seco y más cálido de lo que indican los valores normales.

En concreto, ha dicho que, al menos será una media de 0,6ºC más cálido pero que esta anomalía podría alcanzar 1ºC en los sistemas Ibérico, Central, los sistemas montañosos del noroeste y en la Sierra de Cazorla.

Un otoño más "veroño"

El otoño meteorológico ha dado comienzo el 1 de septiembre, mientras que el astronómico lo hará el 22 de septiembre a las 15 horas y 31 minutos hora oficial peninsular. Esta estación durará 89 días y 20 horas y finalizará el 21 de diciembre.

En la recién estrenada estación, se prevé que las temperaturas puedan situarse por encima de la media del otoño en la mayor parte del país (tomando como periodo de referencia 1981-2010). La mayor probabilidad de que esto suceda se da en el archipiélago balear y la costa Mediterránea. 

En el resto del territorio, las temperaturas podrían estar por encima o ligeramente por encima de lo normal. En Canarias los valores se esperan dentro de lo propio en los meses otoñales.

En cuanto a las precipitaciones el patrón no está del todo claro, pero lo más probable es que se registre algo menos de lluvia de lo normal en la mitad sur e interior este peninsular e islas Canarias. En el resto del país el otoño podría ser normal en cuanto a precipitaciones.

"Las gotas frías no se descartan, ya que de producirse un aislamiento de aire frío en altura con un Mediterráneo más caliente, las lluvias podrían adquirir importancia de forma puntual en esta región", ha detallado Mar Gómez, responsable del área de meteorología de eltiempo.es y doctora en Físicas.  

El patrón de presión más dominante durante los meses de otoño tendería a ser el de un anticiclón reforzado en las islas Azores, ejerciendo su influencia hacia nuestro país, y una baja presión sobre el norte de Escandinavia.

Esto crearía un “pasillo” por donde entrarían las borrascas hacia Reino Unido y los países escandinavos, donde las precipitaciones en otoño podrían estar por encima de lo normal  en algunas regiones. En cambio, en el suroeste de Europa las lluvias podrían ser más escasas, debido al efecto bloqueo de las altas presiones.

Esto no quiere decir que no se produzcan períodos de precipitaciones. De hecho, el pronóstico en la mitad norte de España es de tener lluvias dentro de lo normal, pero si implica que el patrón dominante será el de las altas presiones de media en los tres meses de otoño.

El otoño más cálido se registró en 2014, con una temperatura media de 17,7ºC mientras que el más frío, en 1976. El más seco se dio en 1978 y, por el contrario, el más lluvioso tuvo lugar en 2003. Mientras que en los últimos 10 años todos los otoños han sido cálidos o muy cálidos.