Empieza la cuenta atrás para la entrada en vigor de la primera prohibición de plástico a nivel nacional. El gobierno bahameño ha decidido implantar una política de tolerancia cero con el plástico y, a partir del 1 de enero de 2020, la utilización y la importación de plástico y de poliestireno de un solo uso quedará totalmente prohibido en el archipiélago.

Pajitas, cubiertos, platos y bolsas de plástico son los cuatro productos sometidos a dicha prohibición. El Ministerio de Medioambiente tomará también medidas para prohibir los globos que dañan los océanos y la vida acuática.Otros productos, como las bolsas de basura, se regularán en un futuro. 

Tal y como describen en la web que explica la iniciativa gubernamental, después del 31 de diciembre ya no se podrán importar estos productos al país. Pero, ¿qué pasará con los que están en esa fecha en la isla? Durante seis meses, los empresarios disfrutarán de un periodo de transición. A partir del 1 de julio de 2020 empezarán las multas tanto a las personas como a los negocios que sigan en posición de dichos objetos de plástico. Se hará en cumplimiento de la sección 4 de la Ley de Protección Medioambiental 2019.  

Según un comunicado enviado por la Oficina de Turismo de Bahamas en España numerosos hoteles, bares y restaurantes en todo el archipiélago se han anticipado a la nueva ley con iniciativas en ese sentido. 

Así, el organismo destaca que el resort Tiamo ha reducido considerablemente sus productos plásticos desde 2018 en el marco de su participación en el proyecto Unique lodge de National Geographic. Se comprometen a implementar acciones ecológicas, aprobadas y controladas mediante dos inspecciones sorpresa al año.

También han incorporado en 2019 pajitas de acero inoxidable reutilizables para las bebidas que son lavadas y esterilizadas con productos biológicos, bolsas de basura de bioplástico (fabricadas con almidón de maíz, una materia prima renovable y 100% compostable) y han suprimido las bolsas de basura en las habitaciones y las cucharillas de plástico para tés y/o cafés, un esfuerzo que el hotel prosigue para 2020. Como innovación, pondrán a disposición de sus clientes cantimploras de acero inoxidable para rellenar en el bar del hotel o en un punto de agua, con el fin de acabar con la compra de botellas de agua de plástico. Así mismo, se sustituirán los artículos del cuarto de baño por dispensadores murales y las botellas de agua desaparecerán de los minibares por jarras que se repondrán regularmente.

Atlantis Paradise Island, otro resort, ya ha suprimido las pajitas de plástico y ha optado por optimizar el compostaje. Además ha introducido en sus instalaciones recipientes alimenticios y vasos de usar y tirar, fabricados en papel para sustituir a los de poliestireno. Atlantis prevé también aumentar el número de fuentes de agua potable en sus instalaciones con el fin de promover entre sus clientes el uso de botellas reutilizables.

Son sólo algunos ejemplos de lo que se convertirá en norma en menos de dos meses y que hará de Bahamas un país en el que el plástico esté prácticamente prohibido, reduciéndose una de las fuentes de contaminación que más preocupa a los ecologistas y a las autoridades medioambientales.