Los huevos rotos con jamón son uno de esos platos capaces de resolver un antojo con pocos ingredientes. Ahora, además, pueden prepararse de una forma sencilla y utilizando mucho menos aceite.
El nutricionista Mario Ortiz propone una versión en freidora de aire que modifica ligeramente la elaboración tradicional. La clave está en cocinar previamente las patatas en el microondas para conseguir una textura adecuada.
Para empezar, hay que cortar las patatas en trozos pequeños y colocarlas en un recipiente. Después se añade aceite de oliva virgen extra, sal, ajo en polvo, pimienta negra y pimentón dulce.
Todos los ingredientes deben mezclarse bien para que las patatas queden impregnadas de las especias y el aceite. Después, el recipiente se cubre con film transparente, que debe agujerearse antes de cocinar.
Las patatas pasan entonces al microondas durante 14 minutos a máxima potencia. Este paso permite que queden blandas antes de introducirlas en la freidora de aire, facilitando después su preparación.
Proteína de los huevos
Una vez listas, se añaden dos huevos y un poco de sal sobre las patatas. Todo el conjunto se introduce en la airfryer durante cinco minutos, manteniendo una temperatura de 180 grados.
El último paso consiste en añadir jamón por encima. Así se consigue una versión de los tradicionales huevos rotos que, según la propuesta del nutricionista, permite preparar el plato sin ensuciar demasiado.
La diferencia respecto a la receta convencional está principalmente en la cantidad de aceite empleada. Al utilizar la freidora de aire, se puede disfrutar de esta combinación reduciendo la grasa añadida.
Además, el huevo aporta un perfil nutricional especialmente interesante. Es uno de los alimentos más completos de nuestra cocina, ya que concentra numerosos nutrientes y relativamente pocas calorías.
Entre sus principales características destaca su proteína de alta calidad, cuyos componentes se parecen mucho a los que necesita nuestro organismo. También aporta aminoácidos esenciales, que el cuerpo necesita obtener mediante los alimentos.
El huevo contiene además ácido oleico monoinsaturado, característico del aceite de oliva, junto con colina, vitaminas salvo la C y minerales como fósforo y potasio. También proporciona luteína y zeaxantina.
Precisamente su contenido proteico hace que resulte un alimento saciante. Según la información aportada, incluir huevo en una alimentación variada puede ayudar a regular el apetito y evitar el picoteo entre horas.
Por eso, esta versión de huevos rotos con jamón puede encajar en una alimentación orientada a controlar el peso, siempre teniendo en cuenta el conjunto de la dieta y sus cantidades.
