Con la llegada del otoño, algunas frutas de temporada permiten preparar alternativas dulces y sencillas para disfrutar en casa. La nutricionista Sandra Moñino propone aprovechar los caquis para elaborar unas natillas de chocolate que apenas requieren ingredientes.
La receta destaca por su facilidad y por combinar el sabor del cacao puro con la dulzura natural de esta fruta anaranjada. Moñino comparte el procedimiento en un vídeo publicado en Instagram, donde explica cómo preparar su postre favorito.
"Ya empieza la temporada del caqui y con él la receta de mis natillas favoritas", cuenta la especialista. Para comenzar, recomienda trocear un caqui y añadirlo a una batidora junto con cacao puro, yogur, canela y esencia de vainilla.
La preparación no necesita cocción ni técnicas complicadas. Basta con triturar los ingredientes hasta conseguir una mezcla homogénea, que puede consumirse directamente. Sin embargo, la nutricionista propone añadir algunos ingredientes para conseguir una presentación más especial.
"Quedaron las natillas súper ricas, pero vamos a darle este toque especial con la nata montada y rallándole media onza de chocolate por encima", explica. También señala que, por el momento, prefiere disfrutar de ellas bien frías.
Temporada de caqui
Para elaborar esta receta se necesita un caqui, dos cucharadas soperas de cacao puro al 100%, cuatro cucharadas de yogur, canela en polvo al gusto y unas gotas de esencia de vainilla. Moñino utiliza yogur vegetal de coco, aunque la receta admite otras opciones.
Una vez triturados los ingredientes, llega el momento de preparar la cobertura. La nutricionista utiliza nata para montar, a la que añade unas gotas de esencia de vainilla antes de batirla con unas varillas. Es importante controlar el proceso para evitar que la nata se corte.
Quienes prefieran una alternativa más sencilla pueden sustituir esta cobertura por unas cucharadas adicionales de yogur. Para terminar, basta con rallar por encima media onza de chocolate negro del 85%, que aporta un contraste de sabor al conjunto.
Además de su versatilidad en la cocina, el caqui destaca por su composición nutricional. Esta fruta, originaria de Extremo Oriente, donde se cultiva desde el siglo VIII, llegó a Europa a finales del siglo XIX y aporta diferentes vitaminas y minerales.
Entre sus nutrientes figuran el potasio, la fibra, el fósforo, el calcio y las vitaminas A y C. También contiene criptoxantina beta, un carotenoide, y otros compuestos antioxidantes, aunque sus concentraciones varían según la variedad de caqui.
Su contenido en fibra favorece el tránsito intestinal y contribuye al funcionamiento digestivo. Además, esta fruta aporta vitamina C, importante para el funcionamiento normal del sistema inmunitario, y vitamina A, que participa en el mantenimiento de una visión normal.
Por otra parte, un estudio publicado en el Journal of Agricultural and Food Chemistry comparó los caquis con las manzanas y encontró en los primeros mayores concentraciones de fibra dietética, minerales y compuestos fenólicos. Sus autores señalaron el posible interés de estos componentes frente a la aterosclerosis.
Así, aprovechar la temporada del caqui permite incorporar esta fruta a distintas preparaciones, desde consumirla sola hasta convertirla en un postre casero. La propuesta de Sandra Moñino ofrece una forma sencilla de combinarla con cacao y yogur.
