P. G. Santos
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Con la llegada del otoño, las fruterías españolas se llenan de productos de temporada que ofrecen sabores y propiedades interesantes. Sin embargo, elegir las mejores piezas no siempre resulta sencillo, especialmente cuando su apariencia exterior puede llevarnos a equivocaciones.

El frutero Luis Pacheco, experto en productos de temporada, ha explicado en el programa Fin de Semana de COPE, presentado por Cristina López Schlichting, qué detalles conviene observar al comprar fruta. Uno de sus consejos más llamativos afecta directamente a las granadas.

Esta fruta, muy característica de los meses otoñales, procede principalmente de la zona de Elche, en Alicante. Aunque muchos consumidores buscan ejemplares de color rojo intenso y brillante, Pacheco advierte de que este criterio puede conducir precisamente a una elección equivocada.

"La granada, cuando está en el árbol, tiene un color rojizo brillante, casi carmesí, pero a medida que va madurando, va poniéndose pálida y torna a un color crema", ha explicado el especialista durante su intervención radiofónica.

Mejor una piel envejecida

Por eso, el aspecto que muchos compradores podrían interpretar como una señal de deterioro constituye, en realidad, una pista importante para escoger esta fruta. Una piel envejecida, pálida y con tonalidades blanquecinas puede indicar que estamos ante una granada especialmente interesante.

Según el frutero, el cambio de color exterior está relacionado con la maduración del fruto y con la tonalidad que adquieren sus granos interiores. De ahí que una apariencia menos vistosa no implique necesariamente peor calidad ni menor atractivo.

"Comprar una granada de color crema es una buena compra, porque dentro estará más roja", ha señalado Pacheco. Su recomendación invita a cambiar un hábito frecuente: seleccionar la fruta exclusivamente por su aspecto brillante, sin atender a otras señales de maduración.

Las granadas destacan por sus característicos granos jugosos, que pueden consumirse solos o incorporarse a ensaladas, yogures y diferentes preparaciones. Su temporada otoñal las convierte, además, en una alternativa para variar la cesta de la compra durante estos meses.

No obstante, la granada no es la única protagonista de las fruterías durante esta estación. Pacheco también ha destacado las chirimoyas de Málaga y Granada, dos provincias que concentran buena parte de la producción nacional de esta fruta subtropical.

España es, según el especialista, el principal productor europeo de chirimoyas. Su cultivo se consolidó en la Axarquía malagueña durante las últimas décadas, mientras que el aguacate ha ganado popularidad por su versatilidad culinaria, especialmente en ensaladas, cremas y otras elaboraciones.

El otoño también marca el inicio de la temporada de cítricos. "Pasada la Virgen del Pilar, ese 12 de octubre, empiezan los cítricos", ha recordado Pacheco. Las naranjas y mandarinas nacionales llegan principalmente de Andalucía y la Comunidad Valenciana.

Entre las frutas disponibles figuran igualmente los caquis, las manzanas de Aragón, las uvas de mesa y numerosas variedades de peras. Mientras tanto, las ciruelas y los últimos melocotones de Calanda comienzan a despedirse hasta la próxima temporada.

La lección del frutero es sencilla: para comprar una buena granada, conviene mirar más allá del rojo intenso que suele llamar la atención. Una piel pálida y envejecida puede esconder precisamente lo que buscamos: unos granos interiores de color rojo intenso.