Octubre continúa avanzando con temperaturas más propias de semanas anteriores. Después de varios episodios cálidos y de un verano que se prolongó más de lo habitual, los modelos meteorológicos mantienen una señal clara: España probablemente seguirá registrando temperaturas superiores a las normales prácticamente hasta el comienzo de noviembre.
La última predicción de medio plazo de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) abarca ya hasta el domingo 1 de noviembre y mantiene anomalías cálidas durante las tres próximas semanas. Para el tramo final, comprendido entre el 26 de octubre y el 1 de noviembre, la Agencia considera probable que vuelva a ser una semana más cálida de lo normal en casi toda España.
La previsión encaja con lo que está ocurriendo durante estos días. Entre el 12 y el 18 de octubre predominan las condiciones anticiclónicas y las temperaturas superiores a las habituales para estas fechas, mientras que las precipitaciones son escasas en la mayor parte del país.
Y, por ahora, el cambio definitivo hacia un ambiente claramente frío tampoco aparece en los mapas de la segunda quincena del mes.
El calor seguirá dominando hasta finales de octubre
Para la semana comprendida entre el 19 y el 25 de octubre, AEMET espera que continúe un patrón parecido al actual. Las temperaturas seguirían siendo altas para la época en la mayor parte de España y las lluvias serían escasas en amplias zonas.
La principal excepción podría aparecer en el litoral sureste peninsular, donde los modelos muestran una mayor tendencia a las precipitaciones.
Esto no significa que vaya a hacer calor de verano todos los días ni que no puedan producirse descensos puntuales de temperatura. Las predicciones semanales trabajan con promedios respecto a la climatología, de modo que una semana considerada cálida puede contener jornadas frescas si el conjunto termina situándose por encima de los valores habituales.
Lo relevante es la persistencia de la señal.
AEMET ya había advertido a comienzos de octubre de que la semana del 19 al 25 podía resultar más cálida de lo normal. La actualización publicada posteriormente ha mantenido esa tendencia y la ha prolongado ahora hasta comienzos de noviembre.
Para el último tramo, del 26 de octubre al 1 de noviembre, la incertidumbre aumenta considerablemente, como es habitual a más de dos semanas vista. Pese a ello, la temperatura ofrece una de las señales más consistentes: prácticamente toda España aparece con probabilidades elevadas de registrar una semana más cálida de lo habitual.
La predicción mensual elaborada por AEMET a partir del sistema subestacional del Centro Europeo también mantiene mapas de anomalías para el periodo que va del 12 de octubre al 1 de noviembre. La Agencia recuerda que la incertidumbre aumenta conforme se amplía el horizonte temporal y que las zonas donde las previsiones no se diferencian de forma significativa de la climatología aparecen sin señal definida.
Con las lluvias hay que introducir precisamente esa cautela.
Esta semana predominan las precipitaciones escasas y para el periodo del 19 al 25 de octubre AEMET vuelve a esperar poca lluvia en buena parte del territorio, aunque con una mayor posibilidad en el sureste mediterráneo.
Sin embargo, para la semana del 26 de octubre al 1 de noviembre, la Agencia señala expresamente que no existe todavía una tendencia clara en cuanto a precipitaciones. Por tanto, no puede afirmarse con la misma seguridad que el tiempo seco vaya a mantenerse hasta el último día del periodo.
La temperatura sí presenta una señal mucho más sólida.
Además, la previsión semanal encaja con la tendencia estacional de AEMET para el trimestre formado por octubre, noviembre y diciembre de 2026. La Agencia calcula una probabilidad muy alta de que la temperatura media se sitúe dentro del tercil cálido en toda España, aunque la señal es algo menos intensa en el suroeste peninsular.
Eso tampoco permite saber qué temperatura hará en una ciudad un día concreto. Las predicciones estacionales y mensuales indican tendencias generales y no sirven para anticipar con semanas de antelación si, por ejemplo, Madrid alcanzará 27 ºC un determinado martes.
Sí permiten detectar que la atmósfera continúa favoreciendo periodos cálidos más frecuentes o persistentes de lo habitual.
La situación llega después de un verano excepcional. AEMET calificó el verano de 2026 como el más cálido registrado en España desde, al menos, 1869, y señaló además que las condiciones propias del verano se extendieron desde mediados de mayo hasta buena parte de septiembre.
La Agencia ya estimaba entonces entre un 60% y un 70% de probabilidad de que el otoño climatológico fuese más cálido de lo normal en España y alrededor de un 70% de probabilidad de que el trimestre octubre-diciembre también terminase dentro del rango cálido en buena parte del territorio.
Los mapas actuales están siguiendo, por ahora, esa dirección.
España puede experimentar entradas de aire frío, lluvias o descensos acusados durante las próximas semanas, pero las previsiones no muestran todavía un establecimiento duradero de temperaturas bajas.
Hasta el 1 de noviembre, la señal dominante sigue siendo la misma: más calor del habitual para la época en buena parte del país. En cuanto a las precipitaciones, todo apunta a que serán escasas durante buena parte de la segunda mitad de octubre, aunque al acercarse noviembre la incertidumbre aumenta y los modelos ya no permiten asegurar que la ausencia de lluvia vaya a mantenerse.
