El plátano, con permiso de la banana o la naranja en zonas como la Comunidad Valenciana, es una de las frutas más consumidas en España, aunque también es una de las que más controversia genera en cuanto a sus niveles de azúcar se refiere, llegando a asociar su consumo a la resistencia a la insulina.
De hecho, su contenido en hidratos de carbono ha llevado a algunas personas a considerarlo un alimento poco recomendable, especialmente en quienes sufren algún problema metabólico. Sin embargo, no todas las personas responden igual al consumo de esta fruta.
Así lo explicó la nutricionista Sandra Moñino durante una conversación en el pódcast Con jengibre y limón, donde se abordó la creciente tendencia a demonizar determinadas frutas a raíz de sus posibles efectos sobre la glucemia.
Como explicaba la propia Moñino: "Ahora hay muchísima gente en redes sociales que está echando por tierra las frutas porque dice que aumenta mucho el pico de glucosa en sangre".
A qué nivel peligra
Para la nutricionista, el problema no es necesariamente este alimento en sí, sino las circunstancias metabólicas de la persona que lo consume. Presentar las frutas casi como si fuesen un "veneno" es completamente erróneo.
Recordemos que la resistencia a la insulina aparece cuando las células del organismo responden peor a esta hormona, encargada de facilitar el uso de la glucosa.
Como consecuencia, el páncreas necesita producir más insulina para mantener unos niveles adecuados de azúcar en sangre. Pero, con el tiempo, si esa situación progresa y el organismo no consigue compensarla, llega a aparecer la conocida prediabetes o incluso la diabetes tipo 2.
Moñino explica que algunas personas pueden presentar importantes alteraciones metabólicas sin sufrir necesariamente sobrepeso: "hay gente muy delgada que tiene ahí más resistencia a la insulina".
En estas circunstancias, el consumo de alimentos ricos en hidratos de carbono puede llegar a provocar respuestas glucémicas diferentes a las observadas en personas metabólicamente sanas.
Sin embargo, cabe puntualizar que una elevación de glucosa después de comer no implica automáticamente que un alimento sea perjudicial. De hecho, este aumento de glucemia es una respuesta fisiológica totalmente normal tras la ingesta de hidratos de carbono.
La propia Asociación Americana de Diabetes (ADA, por sus siglas en inglés), en sus recomendaciones de 2026, continúa incluyendo la fruta entera entre los alimentos recomendados para personas con prediabetes y diabetes, siempre dentro de un patrón alimentario individualizado.
Según explica Moñino, "puede ser que un plátano a lo mejor le haga daño, pero no es culpa del plátano", insistiendo en que determinadas condiciones individuales pueden modificar la tolerancia a los alimentos.
No obstante, la evidencia científica invita a diferenciar entre una respuesta glucémica más elevada y un verdadero perjuicio para la salud.
En este aspecto, un metaanálisis publicado en Frontiers in Endocrinology, que reunió 19 ensayos clínicos aleatorizados y 888 participantes, encontró que el consumo de fruta se asociaría con una reducción de la glucosa en ayunas, sin cambios estadísticamente significativos en la hemoglobina glicosilada, es decir, en la medición promedio de glucosa en sangre realizada tras varios meses.
Además, el grado de maduración del plátano también importa: un estudio publicado en Diabetic Medicine observó que los plátanos menos maduros producían una respuesta glucémica inferior a los muy maduros en aquellas personas ya diagnosticadas de diabetes tipo 2.
Esto se relacionaría con los cambios que experimenta el almidón durante la maduración de esta y otras frutas.
Por tanto, la cantidad consumida, el nivel de maduración, el contexto de la comida y la situación metabólica individual serían factores a tener en cuenta en la respuesta glucémica.
No es posible realizar prohibiciones generalizadas; de hecho, incluso en personas con cierto nivel de resistencia a la insulina, el plátano puede formar parte de una alimentación saludable, ajustando las cantidades cuando sea necesario.
Como recuerda Moñino: "no significa que el plátano sea un alimento prohibido y que sea perjudicial para todos". De hecho, la nutricionista también ha presentado en otro vídeo una idea de receta para cuando los plátanos están maduros.
La receta, que destaca por su sencillez, está elaborada únicamente con ingredientes naturales: almendra molida, cacao puro sin azúcar, canela, vainilla y coco rallado.
