España puede pasar en cuestión de apenas dos días de temperaturas más propias de septiembre a sacar el paraguas y la chaqueta. Después de una semana marcada por un calor muy poco habitual para mediados de octubre, AEMET avisa de un cambio importante de tiempo entre el sábado 17 y el lunes 19, con descenso generalizado de las temperaturas y riesgo de lluvias intensas en el Mediterráneo y Baleares.
La Agencia Estatal de Meteorología explica que una vaguada comenzará a alargarse sobre la Península y podría terminar aislando una DANA al norte del territorio español. Al mismo tiempo, las altas presiones situadas alrededor de las islas británicas y el mar del Norte favorecerán la llegada de aire más frío.
El contraste será notable porque venimos precisamente del escenario contrario. Durante estos días las máximas han alcanzado valores cercanos a 34 y 35 ºC en puntos de Andalucía y Extremadura, temperaturas muy elevadas para estar ya en la mitad de octubre. El meteorólogo José Antonio Maldonado recuerda que son registros más propios de mediados de septiembre.
Ese pequeño regreso al verano tiene, por ahora, fecha de caducidad.
El sábado 17 empieza el giro
El viernes será el día de transición. Un frente comenzará a recorrer el norte peninsular y las temperaturas empezarán a bajar en Galicia, la cornisa cantábrica y otras zonas del norte y centro.
Pero será durante el sábado 17 cuando el cambio se haga evidente en buena parte del país.
AEMET prevé que un sistema frontal afecte al Cantábrico mientras aparecen chubascos y tormentas en zonas del interior. A medida que avance la jornada, las precipitaciones tenderán a ganar fuerza y a extenderse hacia el archipiélago balear y la fachada mediterránea. Ese mismo día, el descenso térmico será ya generalizado y podrá resultar notable en el noroeste.
La configuración atmosférica favorecerá además la entrada de viento húmedo de levante desde el Mediterráneo. Cuando ese aire cargado de humedad se combina con aire frío en las capas altas de la atmósfera, aumenta la posibilidad de que aparezcan chubascos muy intensos y tormentas.
José Antonio Maldonado sitúa actualmente entre las zonas con mayor riesgo a Cataluña, Comunidad Valenciana, Región de Murcia y Baleares. Sus previsiones contemplan que durante la tarde del sábado los chubascos puedan hacerse fuertes y tormentosos en varias comarcas mediterráneas.
El domingo 18 podría ser todavía más complicado.
AEMET considera que el escenario más probable concentra las precipitaciones más significativas en los litorales y prelitorales mediterráneos y Baleares, donde podrían ser intensas y persistentes. La suma de varias horas de lluvia podría dejar acumulados importantes, aunque la Agencia evita por ahora concretar cantidades debido a la incertidumbre del episodio.
Algunos modelos y meteorólogos sí contemplan cifras más elevadas. José Miguel Viñas considera posible superar los 100 litros por metro cuadrado durante el fin de semana en algunos puntos, e incluso que localmente se alcancen alrededor de 150 litros si la configuración final resulta favorable para lluvias persistentes.
No será necesariamente un episodio limitado a la costa. También pueden aparecer chubascos y tormentas en zonas del interior, mientras que el Cantábrico recibirá precipitaciones asociadas a la entrada del frente y del flujo del norte.
Las temperaturas continuarán bajando durante el domingo, especialmente en la mitad oriental peninsular. En zonas de montaña, el descenso será suficiente incluso para volver a hablar de nieve en las cotas más altas.
Eso sí, hablar de una DANA no significa automáticamente que vaya a producirse un episodio extremo en todos los lugares.
La posición exacta de estos embolsamientos de aire frío es decisiva. Un desplazamiento de unos cientos de kilómetros puede cambiar por completo qué provincia recibe las lluvias más intensas. También importa la dirección del viento en superficie: cuanto más recorrido marítimo tenga, más humedad podrá transportar hacia la costa.
Por eso AEMET reconoce que todavía existe una “importante incertidumbre” y recomienda seguir las actualizaciones y los avisos durante los próximos días.
Lo que parece bastante más claro es el cambio de escenario.
Después de varios días viendo termómetros por encima de los 30 ºC en pleno octubre, el fin de semana puede traer de golpe aire más frío, nubes, viento y tormentas. En apenas 48 horas, España puede pasar del veranillo a una situación mucho más propia del otoño, con el Mediterráneo como la zona que habrá que vigilar con mayor atención.
