J. Rodríguez
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LO ESENCIAL
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La circulación atmosférica podría experimentar un cambio importante a mediados de octubre, con la formación de un anticiclón sobre el Atlántico capaz de alterar el recorrido habitual de las borrascas y reducir las precipitaciones.

La meteoróloga Mar Gómez ha explicado en su cuenta de TikTok que los modelos meteorológicos contemplan este escenario a partir del 13 o 14 de octubre. Sin embargo, advierte de que todavía existe incertidumbre.

"Un auténtico muro atmosférico podría levantarse frente a España y desviar las borrascas durante semanas", señala la experta al analizar los mapas que muestran la posible evolución de la atmósfera durante las próximas jornadas.

Para entender este fenómeno hay que observar el chorro polar, una corriente de vientos que circula aproximadamente entre nueve y diez kilómetros de altura y recorre el hemisferio norte, influyendo en la evolución del tiempo.

Este río de aire no sigue siempre una trayectoria recta. Sus ondulaciones pueden alcanzar miles de kilómetros y conectar los patrones atmosféricos de distintas regiones del planeta.

Un paraguas natural

Cuando estas ondulaciones se intensifican, pueden aparecer grandes vaguadas, asociadas al aire frío en altura, y dorsales, que funcionan como enormes extensiones de aire relativamente cálido dentro de la atmósfera.

La clave del posible cambio meteorológico estaría en la formación de un potente anticiclón sobre el Atlántico. Según los escenarios que analiza Gómez, este sistema podría empujar el chorro polar hacia latitudes más altas.

Esta configuración favorecería un bloqueo anticiclónico, un fenómeno que altera la circulación habitual de oeste a este y dificulta que las borrascas avancen por sus trayectorias habituales hacia la península.

La meteoróloga compara este mecanismo con una barrera que se interpone en el camino de los temporales atlánticos. Si el bloqueo persiste, España podría encadenar varias jornadas con menos precipitaciones de origen atlántico.

Algunos escenarios meteorológicos prolongan este patrón hasta finales de octubre. No obstante, la especialista insiste en que las previsiones a tantos días vista presentan una incertidumbre elevada y pueden experimentar cambios importantes.

Por tanto, la posible reducción de las lluvias no debe interpretarse como una garantía de estabilidad meteorológica en todo el territorio. La posición del anticiclón y la evolución de las masas de aire serán determinantes.

Aunque el bloqueo desviaría parte de las borrascas, no supondría una protección frente a cualquier episodio de inestabilidad. De hecho, algunas regiones podrían experimentar precipitaciones importantes si se cumplen determinados factores atmosféricos.

En el Mediterráneo, la llegada de aire frío en altura por el flanco del anticiclón, combinada con los vientos de Levante cargados de humedad, podría favorecer nuevas tormentas y episodios de lluvias intensas.

Además, tampoco se descartan precipitaciones en el norte peninsular. El alcance de estos episodios dependerá de cómo evolucione la configuración atmosférica durante las próximas semanas y de la posición que adopten los sistemas de presión.

Las temperaturas también podrían verse condicionadas por este patrón. Si la dorsal anticiclónica termina imponiéndose, algunas regiones registrarían valores superiores a los habituales para esta época del año, aunque todavía no se conoce su distribución.

La intensidad y el alcance de ese posible episodio cálido siguen sin estar determinados. Por ahora, el escenario apunta a un posible cambio en la circulación atmosférica, pero será necesario seguir las actualizaciones para comprobar su evolución.