Publicada
LO ESENCIAL
Exclusivo suscriptores

Preparar carne o pescado suele ser más fácil al horno o a la plancha, sin muchas complicaciones. Sin embargo, existen alternativas que permiten disfrutar de una textura diferente, potenciar su sabor y conseguir una presentación digna de restaurante, salvando las distancias.

Además, apenas requiere unos minutos de preparación y un poco más de paciencia. En este sentido, la nutricionista Sara Vives ha compartido en Instagram una receta que combina ingredientes tradicionales, como la sal y el azúcar, con otros menos habituales, como la naranja y la remolacha.

Como explica Vives, "hacer tu propio salmón marinado en casa nunca fue tan fácil", en este caso con un procedimiento que requeriría entre 24 y 48 horas de refrigeración.

El protagonista de esta receta, el salmón, es un conocido pescado azul especialmente interesante desde el punto de vista nutricional. Además de su riqueza en proteínas de alto valor biológico, destaca por su contenido en ácidos grasos omega-3, particularmente EPA y DHA.

Otras formas de prepararlo

Como recuerdan los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos (NIH), el consumo habitual de pescado azul, dentro de un patrón alimentario saludable, se asocia con beneficios cardiovasculares y cerebrovasculares.

La preparación que propone la nutricionista empieza elaborando una mezcla que permitirá modificar la textura del pescado sin necesidad de cocinarlo: "Solo tienes que poner a partes iguales azúcar y sal".

Estos dos ingredientes favorecen la salida de agua del pescado mediante un proceso de ósmosis. Además, la sal también modifica las proteínas musculares, lo cual contribuye a conseguir una textura más firme y característica del salmón curado.

Se trata de una técnica similar a la que se usa para preparar el tradicional gravlax escandinavo. Pero, además, Vives también incorpora otros ingredientes que aportan personalidad al resultado: ralladura de limón y naranja, eneldo y pimienta en grano.

Como explica la nutricionista, los cítricos proporcionan aromas frescos que contrastan con el sabor graso del salmón, mientras que el eneldo y la pimienta completan la combinación.

Así, una vez preparada la mezcla, tan solo hay que distribuirla por ambas caras del lomo de salmón, procurando que quede bien cubierto. Uno de los detalles más llamativos de la preparación es otro de los ingredientes usados: remolacha fresca.

No se trata únicamente de darle un "toque perfecto y ese color bonito" como explica la nutricionista, no es solo cuestión de estética. La remolacha contiene pigmentos naturales conocidos como betalainas, especialmente betacianinas, responsables de este característico color rojizo.

En este sentido, una revisión publicada en el Journal of Agricultural and Food Chemistry destacaba precisamente el potencial de estas sustancias como colorantes naturales, pero también por sus propiedades antioxidantes.

Sin embargo, en esta receta en particular, cabe recordar que una pequeña cantidad de remolacha añadida al marinado no implica obtener los beneficios clínicos demostrados.

La principal función será conseguir que la superficie del pescado adquiera una tonalidad rojiza. Así, una vez cubierta la pieza con la remolacha rallada, se tapará y se introducirá en el frigorífico entre 24 y 48 horas.

Tras este tiempo, "luego solo tienes que retirarlo y lavarlo muy bien en agua y listo". Tan solo bastará con secar el pescado con papel de cocina y cortarlo en finas lonchas, sin más. Eso sí, como puntualización final, cabe recordar que el marinado no implica cocinar el pescado ni garantiza que esté libre de parásitos.

Por este motivo, la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) aconseja congelar el pescado previamente cuando se va a consumir en crudo o marinado, salvo determinadas excepciones en las que su procedencia y controles garanticen la ausencia de riesgo parasitario.

Para hacerlo en casa, el congelador debe ser capaz de alcanzar los -20ºC o menos y debe mantenerse congelado durante cinco días. Además, es fundamental conservarlo refrigerado durante toda la preparación y mantener unas condiciones higiénicas adecuadas.

Si se llevan a cabo todas las precauciones, el salmón marinado con naranja y remolacha puede ser una alternativa sencilla al horneado o la plancha, con un sabor y una presentación más atractiva.