Octubre ha empezado a mostrar el cambio de escenario que anticipaban los modelos meteorológicos. Después de un final de septiembre todavía marcado por temperaturas elevadas en numerosas zonas, la semana del 6 al 12 de octubre está dejando un tiempo mucho más inestable, con lluvias repartidas por buena parte de España y valores térmicos bastante más propios del otoño. Las previsiones apuntan además a que la inestabilidad puede prolongarse hasta el puente del Pilar.
Los mapas que manejaban los meteorólogos para esta semana ya mostraban una anomalía positiva de precipitación en amplias zonas del centro, este y sur de la Península. El cambio coincide además con temperaturas que, en buena parte del territorio, dejan de presentar las anomalías cálidas tan destacadas de semanas anteriores y se acercan a los valores habituales para estas fechas.
El meteorólogo Mario Picazo señalaba al comienzo de la semana en Eltiempo.es que entre el lunes 5 y el lunes 12 de octubre dominaría un escenario variable, con lluvias y chubascos en diferentes regiones y episodios localmente intensos. En cuanto a las temperaturas, adelantaba altibajos, pero con valores semanales en general próximos a los normales de comienzos de octubre.
El origen de este cambio se encuentra en una sucesión de sistemas de bajas presiones y aire frío en altura. Una DANA ha favorecido durante los primeros días de la semana la aparición de chubascos y tormentas en numerosas comunidades, antes de ser absorbida por una vaguada que atraviesa la Península hacia el este.
La meteoróloga Andrea Danta, de Meteored, había advertido también de la entrada de una vaguada con aire de origen polar alrededor del 7 de octubre, capaz de provocar una bajada térmica y extender las precipitaciones por buena parte del territorio. El resultado es un ambiente notablemente más otoñal que el de las jornadas cálidas registradas durante el comienzo de la estación.
El puente del Pilar mantiene la incertidumbre
La atención se desplaza ahora hacia la recta final de la semana. Los modelos contemplan la posibilidad de que una nueva DANA se sitúe entre el golfo de Cádiz y Canarias, condicionando el tiempo entre el viernes 9 y el lunes 12 de octubre, coincidiendo con el puente del Pilar.
De producirse ese escenario, las precipitaciones volverían a concentrarse especialmente en el sur y suroeste peninsular y en Canarias, aunque la posición definitiva del embolsamiento de aire frío será determinante para saber qué regiones recibirán las cantidades más importantes.
Picazo apunta a la posibilidad de lluvias localmente intensas en algunas zonas del sur durante el puente. El pronóstico todavía está sujeto a cambios porque pequeñas variaciones en la posición de una DANA pueden modificar considerablemente tanto la distribución como la intensidad de las precipitaciones.
Eso explica también por qué hablar de lluvias en “casi toda España” no significa que vaya a llover todos los días ni con la misma intensidad en todas las comunidades. La inestabilidad se está desplazando y afecta sucesivamente a diferentes territorios. Algunas zonas pueden registrar tormentas destacables mientras que otras apenas reciban precipitaciones débiles o permanezcan secas durante buena parte de la semana.
Lo que sí aparece de manera bastante consistente en los modelos es el cambio respecto a las semanas anteriores. La previsión mensual de AEMET elaborada para el periodo comprendido entre el 5 y el 25 de octubre muestra cómo la primera mitad del mes abandona progresivamente las anomalías térmicas extraordinarias que habían caracterizado buena parte de septiembre. La agencia recuerda, no obstante, que este tipo de predicciones aumenta su incertidumbre cuanto más se amplía el plazo.
El giro resulta especialmente perceptible después de un verano excepcional. AEMET confirmó que el verano de 2026 fue el más cálido registrado en España desde, al menos, 1869, y que las temperaturas propias de esa estación se extendieron desde la segunda mitad de mayo hasta comienzos de septiembre.
Que durante esta semana los termómetros regresen a valores próximos a lo habitual no contradice, sin embargo, las previsiones de un otoño cálido. AEMET mantiene una probabilidad muy alta de que el conjunto de octubre, noviembre y diciembre termine con temperaturas por encima de la media en toda España, aunque la señal es algo menor en el suroeste peninsular.
También existe una señal hacia un trimestre más lluvioso en determinadas regiones. La agencia prevé una probabilidad elevada de precipitaciones superiores a las normales en el noroeste, el centro peninsular y Extremadura, especialmente en el sur de Galicia, Castilla y León y Cáceres.
Por tanto, el cambio de esta semana no significa necesariamente que el calor haya terminado definitivamente. Lo que sí confirma es que entre el 6 y el 12 de octubre España entra en una dinámica mucho más propia del otoño: lluvias extendiéndose por numerosas comunidades, sucesivos episodios de inestabilidad y temperaturas que, al menos durante varios días, se acercan bastante más a las habituales de octubre.
