Tras haber tenido un día duro de trabajo, en el que incluso puede que hayamos hecho ejercicio, lo último que se apetece es dedicarle horas y horas a preparar la cena. Por ello el entrenador personal José Ruiz ha recopilado una serie de ideas para estos momentos.
Y es que, como señala en su publicación de Instagram, "una cena ligera no tiene por qué ser aburrida". Entre las opciones plantea la de combinar un pescado como la merluza —aunque también puede ser el salmón o la dorada— con calabacín, cebolla o ensalada.
Se trata de una idea "fácil de digerir y muy saciante", puesto que se une las proteínas de alta calidad del pescado con la fibra y el volumen de agua que aportan los vegetales, lo cual activa los mecanismos de saciedad sin aportar un exceso de calorías.
Al contrario de lo que sucede con las carnes rojas, esta combinación es muy fácil de procesar para el organismo, por lo que permite poder pasar una noche de descanso sin pesadez estomacal.
Esencial para los tejidos
Este tipo de platos no solo nos reconfortan, sino que nos ayudan a la hora de terminar bien el día, con la sensación de calma y bienestar. Además, el hecho de que no sea una receta muy compleja de elaborar no impide que sea sabrosa y nutritiva.
Tal y como señalan desde la Fundación Española de la Nutrición (FEN), la merluza destaca por los minerales que aporta, entre los que se encuentra el potasio, el fósforo y el selenio. También es esencial para el mantenimiento y la reparación de los tejidos. Además, consiste en toda una fuente de vitaminas B12 y B13.
En lo que respecta a las verduras, el calabacín y la cebolla aportan al plato micronutrientes esenciales como el potasio, la vitamina C y compuestos antiinflamatorios, así como potasio y vitamina C. Y al tener un bajo índice glucémico, los niveles de azúcar en sangre se mantienen estables.
El entrenador no especifica de qué forma se puede hacer, aunque una buena opción es elaborarlo en forma de guiso. De esta forma no incluimos ningún tipo de harina ni ninguna otra cantidad significativa de grasas en la elaboración del plato.
Esto hace que sea adecuado incluso para aquellas personas que se encuentren siguiendo algún tipo de dieta hipocalórica o baja en carbohidratos. Para quienes el pescado no esté entre sus comidas favoritas, Ruiz también ofrece otra serie de recomendaciones, igual de sencillas, sabrosas y nutritivas.
Una de ellas es la de la tortilla de claras con espinacas, calabacín, champiñones o pimientos. Así podemos tener "una cena ligera y rica en proteínas". Otra opción, también alta en proteínas, es la de una ensalada proteica, que está hecha a base de hojas verdes, tomate, pepino, aguacate y atún.
Una alternativa menos tradicional es la del bowl de arroz o patata cocida acompañada de salmón o pavo, verduras frescas y un chorrito de aceite de oliva virgen extra (AOVE). Todas ellas no dejan de ser opciones fáciles de preparar cuando llega el final del día y las ganas de cocinar desaparecen.
