Una pequeña mancha de moho en una naranja puede parecer un problema localizado, pero Vladimir Sánchez, químico conocido como Breaking Vlad en TikTok, advierte que la realidad puede ser diferente.
El divulgador explica que cuando aparece moho visible sobre un alimento, esa zona no es necesariamente el único lugar donde existe presencia del microorganismo, aunque sea la única parte apreciable a simple vista.
Para ilustrarlo, Sánchez comparte un vídeo en el que una naranja presenta una pequeña mancha blanca y azulada, antes de mostrar qué ocurre cuando se observa mediante un microscopio.
En las imágenes se demuestra que, pese a concentrarse el moho visible en una zona concreta, pueden encontrarse esporas sobre toda la superficie de la naranja, según explica el divulgador.
Por este motivo, el químico recomienda no limitarse a cortar la parte afectada para después aprovechar el resto de la fruta, una práctica que algunas personas realizan habitualmente en casa.
"No basta con quitar ese trozo y comerse el resto, sino que habría que desecharla entera", explica Sánchez al referirse específicamente al caso de la naranja mostrada en el vídeo.
El experto también recuerda que la aparición de moho no significa simplemente que esa parte concreta del alimento se haya deteriorado de forma aislada respecto al resto de su superficie.
Expansión del moho
Según explica, para que llegue a formarse el moho visible primero debe existir una espora sobre el material y, posteriormente, comenzar un proceso de crecimiento que termina haciéndose evidente también.
Además, Sánchez señala que el propio moho se reproduce mediante esporas. Estas pueden desplazarse por el entorno gracias al aire presente en el lugar donde se encuentra el alimento.
Así, aunque una persona solo pueda identificar visualmente una mancha, las esporas pueden encontrarse también en otras zonas que aparentemente mantienen un aspecto normal y no presentan señales visibles.
"Realmente cuando un alimento tiene moho no quiere decir que esa zona se haya puesto mal", señala el químico, que utiliza esta explicación para destacar la importancia de desechar el alimento completo.
Su recomendación se centra, por tanto, en no aprovechar las partes que parecen estar en buen estado cuando un alimento ya presenta moho en alguna de sus zonas concretas.
Sánchez reconoce que el contenido no aborda directamente una cuestión de química, pero considera que se trata de una información suficientemente relevante como para compartirla con quienes siguen sus vídeos.
