Sergio Peinado, uno de los mayores divulgadores especializados en deporte y ejercicio físico, asegura a través de redes sociales que se puede comer mucho azúcar y adelgazar al mismo tiempo: la clave está en controlar las cantidades y no excederse.
El azúcar, por norma general, está demonizado dentro de las dietas y el ámbito deportivo. Sin embargo, el también entrenador y miembro de Fuertafit asegura que comer productos o bebidas que tengan altas cantidades de glucosa no es problema siempre y cuando estemos en un contexto adecuado.
Es decir: Peinado asegura que el problema no es comer azúcar, sino pasarse de las cantidades establecidas y después no hacer ejercicio para quemar esas calorías extra que sumamos a nuestras comidas. Y, además, la ingesta de dichos productos incluso puede afectar más o menos dependiendo del estrés, el descanso o el estado emocional.
Cuidado con el azúcar
"No es simplemente lo que comes… También es lo que haces con ello", explica Peinado en su Instagram. "Puedes comer mucho azúcar y adelgazar. Y puedes ni olerlo…y aún así engordar. Yo he llegado a perder grasa comiendo a veces 100g y 300g de azúcar en un día, incluso más", continúa.
"Perder grasa no va de un alimento concreto ni de un macronutriente específico, va del contexto: puede influir el ejercicio físico, las calorías que ingerimos, los macronutrientes, el descanso, las vitaminas y minerales, etc", añade.
"Con esto no estoy recomendando superar las cantidades de azúcar recomendadas por organismos de salud, porque todo tiene un límite y por mucho que entrenes, si te pasas de ciertas cantidades, tu cuerpo no podrá utilizarlo".
La cantidad recomendada de azúcar a la que se refiere Peinado son 25 gramos de azúcar al día, algo que se puede superar de manera relativamente sencilla si, por ejemplo, tomamos un refresco azucarado, y si apostamos por las chocolatinas, con tres hasta podemos superar los 75 gramos.
No obstante, pasarse no es un problema -siempre con medida de igual manera- si uno lleva una vida activa y de deportista de alto nivel, realizando actividades de manera continuada para aprovechar ese azúcar y convertirlo en energía para afrontar largas jornadas de ejercicio.
Las turbulencias pueden llegar cuando las ingestas de azúcar son masivas y, por el contrario, se lleva una vida sedentaria con poca actividad, lo que entonces facilita que a la larga se pueda desarrollar algún tipo de diabetes y otras enfermedades graves.
Sobre todo, lo que hay que hacer es escuchar y entender nuestro cuerpo, puesto que hay organismos que, dependiendo de su metabolismo, pueden tolerar más o menos cantidades de azúcar.
