María Casas, nutricionista y entrenadora con gran presencia en redes sociales, confirma que se pueden comer hamburguesas todos los días, pero siempre que se hagan con la receta adecuada.
Cuando cocinamos nuestra propia hamburguesa, y la combinamos con alimentos que realmente aporten y que no sean ultraprocesados repletos de azúcares y salsas innecesarias, entonces se pueden conseguir buenos resultados aunque la comamos cada día.
El principal problema de este tipo de comida es que se ha demonizado con el paso de los años debido, sobre todo, a que se relaciona con el fast food y con una alimentación poco cuidada. Sin embargo, todo puede cambiar con los ingredientes indicados.
Casas, a través de una publicación en Instagram, asegura que la clave está en la receta -y recomienda la suya en particular- para que comer hamburguesas no sea un placer culpable, sino algo saludable, que sume al día a día y que no ponga problemas en la dieta.
La receta lo es todo
Si se opta por una buena carne -o pollo- y vegetales naturales como acompañamiento, así como patatas hechas al horno para evitar la fritura, ese "menú hamburguesa" propio de cadenas de comida rápida puede ser desde luego un plato ideal para obtener mejoras en el gimnasio.
Es un perfecto chute de proteína que combina todo tipo de alimentos de manera equilibrada y saludable, y por supuesto no ocupa más de 1000 kcal en nuestro estómago, sino unas 550, según confirma la misma nutricionista.
Al final, la clave es evitar todos los ultraprocesados y las comidas "de fuera" en exceso -no quiere decir que de vez en cuando no se pueda- para que nuestro plan de dieta se mantenga firme y con sus objetivos bien estructurados.
Casas, como ha indicado en otras ocasiones, señala que la llave de todo es tener buena relación con la comida, sin prohibirse nada, puesto que eso puede llevar a las personas a vivir situaciones de estrés que arruine sus metas en el ámbito físico.
Y, por supuesto, eso también tiene un impacto psicológico negativo, porque puede acabar afectando a la visión que se tiene sobre ciertos alimentos o platos y eso lleva a una serie de restricciones que derivan en ansiedad.
De modo que una hamburguesa diaria, bien hecha, en su medida y evitando esos azúcares añadidos y complementos que sí pueden afectar a la pérdida de grasa -pasando a la ganancia- está permitida.
