El otoño ha comenzado a cambiar el tiempo en España después de un septiembre marcado por una estabilidad prolongada y temperaturas inusualmente elevadas. Ahora, las lluvias ganan protagonismo en España.
José Manuel Viñas, meteorólogo de Meteored, señala que las temperaturas del mar están favoreciendo este escenario. En particular, destaca que el Atlántico próximo a España alcanza actualmente los 24 ºC.
El especialista advierte de que estas condiciones pueden alimentar borrascas otoñales y favorecer temporales duros. "Vienen temporales duros", señala, al explicar el papel que desempeñan estas aguas cálidas del mar.
Cuando la temperatura superficial del mar aumenta, también lo hace la liberación de vapor hacia la atmósfera. Ese aporte de humedad puede reforzar las tormentas y otros sistemas meteorológicos que atraviesan esas aguas.
En el Mediterráneo occidental, el agua alcanza actualmente los 26 ºC, mientras algunas áreas atlánticas cercanas al suroeste peninsular rondan los 24 ºC. Son valores considerados significativamente altos para estas fechas.
Temperaturas de récord
Según Viñas, esta situación incrementa la cantidad de humedad disponible en las capas bajas de la atmósfera. En determinados escenarios, puede contribuir a lluvias intensas, potencialmente torrenciales, asociadas a temporales.
Las primeras señales de este cambio ya se han observado durante esta semana. Las tormentas han dejado precipitaciones muy abundantes en distintos puntos de España, especialmente en el nordeste peninsular.
Los registros de AEMET muestran que el aeropuerto de Barcelona-El Prat acumuló 67,4 litros por metro cuadrado, mientras L'Estartit registró 66,8 y el aeropuerto de Girona alcanzó 53,3.
Estas cantidades se concentraron en pocas horas y estuvieron relacionadas con las fuertes tormentas que descargaron sobre Cataluña. También se produjeron episodios destacados en otras zonas del nordeste y del extremo occidental.
El meteorólogo explica que los descuelgues de aire frío sobre la Península son habituales al comienzo del otoño. Sin embargo, aumentan la inestabilidad y favorecen nubosidad, precipitaciones convectivas y tormentas.
Durante lo que queda de semana, las comunidades mediterráneas concentrarán buena parte de las precipitaciones más intensas. Se esperan tormentas, lluvia y granizo, especialmente en el este peninsular y el nordeste.
El jueves, según la previsión citada por Viñas, las tormentas afectarán especialmente al este y podrán producirse chubascos muy fuertes y granizadas. El episodio continuará durante los últimos días de la semana.
A más largo plazo, de cara a la próxima semana, una dana o borrasca fría aislada podría favorecer lluvias fuertes y tormentas en el oeste peninsular, alimentada parcialmente por aire húmedo procedente del Atlántico.
