El anisakis puede pasar desapercibido hasta que provoca problemas después de consumir pescado o marisco. Este parásito puede causar síntomas digestivos, pero también desencadenar reacciones alérgicas especialmente intensas.
Sandra Ortonobes, graduada en Ciencias Biomédicas, explica en su cuenta de TikTok qué sucede cuando las larvas de anisakis llegan al organismo tras consumir pescado contaminado.
Según detalla la experta, el anisakis es un gusano que puede ingerirse al comer pescado o marisco crudo que no haya sido congelado previamente, o cuando estos alimentos están insuficientemente cocinados.
Una vez ingeridas, las larvas pueden alcanzar el estómago y el intestino, donde intentan atravesar sus paredes. Este proceso puede provocar anisakiasis, una infección asociada a diferentes síntomas digestivos.
Entre las manifestaciones que puede producir la anisakiasis se encuentran el dolor abdominal, las náuseas, los vómitos, la diarrea y la fiebre, aunque existe otro riesgo relacionado con este parásito.
Reacciones negativas
Ortonobes destaca precisamente su capacidad para desencadenar una reacción alérgica muy intensa. Por este motivo, una infección previa puede condicionar posteriormente el consumo de pescado durante un periodo determinado.
"Las personas que se han infectado por anisakis no pueden volver a comer pescado durante un tiempo o incluso a veces para siempre", explica la divulgadora en su vídeo.
La razón, según señala, es que un nuevo contacto con el parásito podría desencadenar una reacción alérgica incluso aunque el anisakis estuviera muerto, congelado o hubiese sido cocinado.
La experta advierte de que esta reacción alérgica puede llegar a ser especialmente grave: "Se produciría una reacción alérgica tan potente que podría ser mortal", asegura durante su explicación.
El propio organismo, sin embargo, no permite que el gusano permanezca indefinidamente en su interior. Ortonobes señala que el anisakis termina muriendo porque no está preparado para sobrevivir dentro del cuerpo humano.
Además, cuando existe una infección, el parásito puede extraerse mediante procedimientos médicos como la endoscopia o la cirugía. La divulgadora señala que estas técnicas permiten retirar el gusano del organismo.
Para prevenir la infección, el anisakis muere cuando el pescado alcanza una temperatura superior a 60 ºC en el centro durante al menos un minuto, o cuando permanece congelado a -20 ºC.
Como algunos congeladores domésticos pueden no alcanzar realmente los -20 ºC necesarios, los expertos recomiendan mantener el pescado congelado durante al menos 48 horas para garantizar una correcta eliminación del parásito.
