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Las claves

El verano meteorológico terminó el 31 de agosto, pero las temperaturas propias de esta estación todavía tardarán en abandonar España. Los modelos apuntan a que el ambiente cálido continuará, con algunos altibajos, durante buena parte de la segunda quincena de septiembre.

Las previsiones extienden este patrón al menos hasta aproximadamente el 25 de septiembre. En algunas zonas, las temperaturas medias pueden situarse alrededor de 5 ºC por encima de los valores habituales, aunque esta anomalía no será uniforme ni se mantendrá con la misma intensidad todos los días.

El calor tampoco impedirá que se produzcan descensos puntuales. La entrada de vientos del noroeste y el paso de una vaguada provocarán una bajada notable de las máximas, especialmente en el norte y el centro peninsular, acompañada de precipitaciones en el Cantábrico y tormentas en el Mediterráneo.

Este cambio dejará durante unas jornadas un ambiente más propio de septiembre. Sin embargo, no parece representar la llegada definitiva del otoño, ya que los escenarios meteorológicos muestran una recuperación posterior de los termómetros y la persistencia de anomalías cálidas hasta mediados de la próxima semana.

La predicción mensual de la Agencia Estatal de Meteorología, actualizada el 14 de septiembre, contempla el periodo comprendido entre el 14 de septiembre y el 4 de octubre. Sus mapas se basan en el sistema subestacional del Centro Europeo de Predicción.

El calor regresará después del descenso

Durante la primera parte de la semana, las anomalías pueden alcanzar entre 3 y 6 ºC en sectores del interior y el suroeste peninsular. En otras regiones, los valores medios se situarán entre 1 y 3 ºC por encima de la climatología.

El paso del frente introducirá después un paréntesis. Las máximas podrían caer entre 6 y 10 ºC respecto a las jornadas anteriores en numerosas zonas del norte, con descensos localmente superiores. En ciudades como Vitoria, los termómetros pueden quedar cerca de los 20 ºC.

El contraste será considerable con el sur peninsular. Mientras el norte recupera temporalmente chaquetas y paraguas, puntos de Extremadura y Andalucía todavía pueden superar los 30 ºC. La diferencia muestra que hablar de “calor en España” no implica las mismas condiciones en todo el territorio.

A partir del fin de semana, el anticiclón podría volver a ganar protagonismo. El aire cálido en superficie favorecerá un nuevo ascenso, sobre todo en la mitad occidental, el centro y el sur, donde regresarán las máximas claramente superiores a las normales para estas fechas.

Entre el 21 y el 25 de septiembre seguirían predominando las anomalías positivas. Los valores más probables se encontrarían entre 1 y 3 ºC sobre el promedio en amplias áreas, aunque algunos escenarios elevan la diferencia hasta cerca de 5 ºC en puntos concretos.

Esto no significa que cada día vaya a registrarse exactamente esa diferencia. Los mapas semanales comparan la temperatura media prevista con la climatología del modelo, por lo que una anomalía de 5 ºC puede ser el resultado de combinar tardes muy cálidas y noches menos frescas de lo habitual.

La persistencia resulta especialmente significativa después del verano de 2026. Según AEMET, fue el más cálido desde el comienzo de la serie nacional en 1961, con una temperatura media de 24,5 ºC, 2,4 ºC superior al promedio de 1991-2020.

España acumuló además 61 días bajo condiciones de ola de calor durante el verano, un récord que supera ampliamente los 41 días contabilizados en 2022. A ellos se añadió otro episodio extraordinario entre el 2 y el 7 de septiembre.

Pese a este contexto, las próximas anomalías cálidas no constituyen automáticamente una nueva ola de calor. Para emplear esa denominación deben cumplirse simultáneamente criterios de duración, extensión e intensidad. Lo que confirman los modelos es que el ambiente veraniego aún no se retirará de forma definitiva.