Publicada
Las claves

La merienda es una de las ingestas más comunes en España y realmente es más importante de lo que parece, puesto que nos ofrece la energía suficiente para llegar a la cena con parte del estómago lleno, pero la clave es comer los alimentos adecuados para que sea realmente efectiva y la podamos potenciar bien.

Los nutricionistas coinciden en que la merienda tradicional, basada en bocadillos de pan de molde y embutidos, es una opción que no está mal, pero es muy mejorable y se pueden encontrar otros productos más nutritivos y saludables.

En general, el pan de molde industrial suele contener azúcares añadidos, aceites refinados y un alto porcentaje de harinas blancas que provocan picos rápidos de glucosa en sangre.

Por su parte, los embutidos y carnes procesadas aportan un exceso de sodio, grasas saturadas y conservantes artificiales que se han vinculado con riesgos cardiovasculares -si se toman en exceso-.

Frente a estas opciones ultraprocesadas, los expertos recomiendan sustituirlas por tostadas de centeno integral para la media tarde acompañadas con salmón ahumado, una combinación bastante popular que suele verse en determinadas cafeterías.

Y realmente no es para menos, puesto que el centeno es un cereal de grano entero buenísimo que destaca por su alto contenido en fibra soluble, que favorece una digestión lenta y prolonga la sensación de saciedad de forma natural.

Al mantener los niveles de energía estables, este tipo de pan ayuda a evitar los antojos de dulce y los picoteos descontrolados antes de la cena, uno de los peores males que puede provocar que no disfrutemos de la última ingesta importante del día.

La combinación perfecta

Y el salmón ahumado, sin duda, es el acompañamiento ideal gracias a su extraordinario perfil nutricional, siendo una de las fuentes más ricas de ácidos grasos esenciales omega-3, con potentes propiedades antiinflamatorias y sus beneficios para la salud del cerebro y del corazón.

Además, cómo no, aporta proteínas de alta calidad y de fácil asimilación, necesarias para repasar los músculos y mantener el metabolismo activo durante lo que queda de día. Es una combinación fantástica para los deportistas y para aquellos que dedican horas y horas al gimnasio.

Al final, introducir este tipo de cambios en nuestra dieta es muy favorable y nos hará sentir mejor, dejando de lado el dulce y los ultraprocesados en el día a día para ir añadiendo alimentos que sumen de manera muy positiva, en este caso, a las meriendas.