P. G. Santos
Publicada
Las claves

Europa Central y Oriental sufre inundaciones devastadoras, mientras que la cuenca mediterránea registra temperaturas récord inusuales y en España encadena graves incendios forestales cada vez más frecuentes.

Los efectos del cambio climático resultan del todo evidentes y no pueden seguir siendo ignorados. Actualmente, la mejora continua de la tecnología satelital y la competencia de los meteorólogos hacen que las predicciones a corto y medio plazo, de hasta 14 días, sean cada vez más exactas.

Esta precisión resulta crucial para la alerta temprana ante fenómenos extremos, aunque no altera sus consecuencias. Las proyecciones a largo plazo sobre la frecuencia y el desarrollo regional del clima se basan en modelos climáticos avanzados y muy complejos.

Hasta ahora, el foco se había centrado en las tendencias globales proyectadas hasta 2100, según los informes del Panel Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático. Investigadores de CICERO, en Oslo, y de la Universidad de Reading miraron cerca.

La contaminación del aire

Analizaron con detalle la velocidad a la que podrían variar las temperaturas y las precipitaciones, incluidos sus extremos, hasta 2040 en distintas regiones del mundo, considerando diversos escenarios de reducción de emisiones con metas específicas para ese año concreto.

Los resultados de este estudio se publicaron en la prestigiosa revista Nature Geoscience, una de las publicaciones más prestigiosas y citadas dentro del campo de las ciencias de la Tierra y el clima.

Los resultados indicaron que, incluso con una reducción significativa de las emisiones, al menos el 20% de la población mundial podría enfrentarse a calor y precipitaciones cada vez más extremas, con un riesgo considerable de sufrir inundaciones para 2040.

Los investigadores examinaron la influencia de las partículas contaminantes en el aire y su relevancia para el clima regional. Hallaron que la disminución de estas partículas, procedentes del tráfico y la industria en Asia Oriental y Sudoriental, resulta determinante.

Esta reducción de partículas ya ha provocado, y seguirá provocando, un incremento notable de las temperaturas extremas. Hasta ahora, la contaminación del aire había enmascarado el calentamiento global, manteniendo una atmósfera más fresca en esas muy densas regiones asiáticas.

La coautora del estudio Laura Wilcox explicó que los estudios sobre el cambio climático suelen emplear modelos informáticos globales que ofrecen datos sobre promedios de temperatura y precipitación, pero rara vez profundizan en los episodios más extremos y regionales.

Carley Iles, autora principal, describió así la novedad del trabajo: los investigadores identificaron regiones donde se prevén cambios significativos en uno o varios índices de eventos extremos durante las próximas décadas, descubriendo así nuevos aspectos concretos del clima regional.

Es sabido que las temperaturas y las precipitaciones cambian por el calentamiento global, pero el estudio revela que no lo hacen en la misma dirección ni a la misma velocidad en todas las regiones, lo que dificulta la adaptación.

Bjørn Samset señaló que el sur de Asia y la península arábiga sufrirán cambios acelerados, con calor extremo y tormentas simultáneas. Proteger el clima es proteger a las personas: solo una reducción inmediata de emisiones evitará aún males mayores.