Con el paso de los años, beber agua cuando aparece la sed puede no ser suficiente. José Viña, experto en longevidad, pone el foco especialmente sobre las personas mayores durante el ejercicio.
El especialista, de 73 años, explica que las personas mayores pierden parte de la sensación de sed. Por eso, durante los meses calurosos, considera importante reponer líquidos incluso cuando todavía no existe sed.
El ejercicio físico en temperaturas elevadas aumenta la pérdida de agua y sales a través del sudor. Por este motivo, Viña recomienda prestar atención a ambos elementos para evitar sobrecargar órganos fundamentales.
Según explica, cuando hacemos ejercicio y sudamos, el organismo necesita recuperar el líquido y las sales que ha perdido. La reposición, sostiene, debería ser mayor de lo que inicialmente creemos necesario.
Una de las señales que pueden indicar que falta hidratación aparece al ir al baño. Viña señala que una orina de color amarillo oscuro puede indicar que el organismo la está concentrando demasiado.
Aliviar al riñón
El experto relaciona esta situación directamente con el trabajo del riñón, ya que, según explica, una de sus funciones consiste precisamente en concentrar la orina cuando el organismo necesita conservar agua.
Viña describe el riñón como una especie de depuradora del organismo y asegura que es el órgano que más envejece. Por eso considera especialmente importante evitar que trabaje innecesariamente en condiciones de deshidratación.
Su recomendación adquiere especial relevancia durante el verano, cuando las temperaturas elevadas favorecen la sudoración. En ese contexto, hacer ejercicio implica perder agua y sales que después deben ser repuestas adecuadamente.
Para el especialista, la hidratación después del ejercicio no debería limitarse exclusivamente al agua. También es necesario recuperar las sales minerales perdidas mediante el sudor, especialmente cuando el esfuerzo ha sido intenso.
Esta cuestión resulta especialmente importante en las personas mayores, porque la menor sensación de sed puede hacer que beban menos de lo que necesitan. Viña aconseja anticiparse a esa señal corporal.
En su mensaje, el experto insiste en que la sed no siempre debe marcar el momento de beber. Incluso cuando desaparece, recomienda continuar reponiendo agua y sales tras realizar ejercicio.
Una referencia que propone para comprobar la hidratación es observar el aspecto de la orina. Su objetivo consiste en conseguir que sea muy clara, una señal que, según Viña, beneficia al riñón.
De esta forma, el ejercicio puede mantenerse durante el verano siempre que se acompañe de una reposición adecuada de líquidos y sales. Para Viña, cuidar esta hidratación también supone cuidar la longevidad.
