Ir al monte en busca de setas puede parecer un plan sencillo durante la temporada micológica, pero en determinados espacios naturales de España hacerlo sin autorización puede acabar con una multa considerable.
En la Sierra de Guadarrama, los agentes forestales vigilan la recogida de hongos y pueden sancionar a quienes recolecten especies autorizadas sin disponer previamente del permiso correspondiente.
La normativa afecta a los terrenos del Parque Nacional y establece que la recogida de setas está prohibida cuando no existe una regulación específica que permita esta actividad dentro del espacio protegido.
Miraflores de la Sierra y Rascafría cuentan desde 2022 con una normativa que obliga a obtener una autorización para recoger especies micológicas permitidas en sus respectivos términos municipales.
El permiso se consigue mediante el pago de una cuota a los ayuntamientos y permite recolectar las especies autorizadas desde el momento de su expedición hasta el 31 de julio del año siguiente.
Respetar el monte
Sin embargo, no todas las autorizaciones funcionan de la misma manera. La población local y vinculada puede obtener permisos de temporada, mientras que los foráneos disponen de autorizaciones para una única jornada.
Además, existen diferencias en las cantidades que pueden recogerse. Los empadronados y la población vinculada pueden optar por una recolección recreativa, limitada a 10 kilogramos, o intensiva, con un máximo de 30.
En el caso de quienes llegan desde fuera, la autorización únicamente permite realizar una recogida recreativa y establece también un límite máximo de 10 kilogramos de setas durante esa jornada.
El incumplimiento de estas condiciones puede resultar especialmente caro. Las sanciones previstas oscilan entre los 100 y los 10.000 euros, dependiendo de las circunstancias de la infracción cometida.
Las autoridades justifican esta regulación por la creciente presión recolectora sobre el entorno. La intensidad de esta actividad, combinada con determinadas malas prácticas, puede reducir progresivamente la abundancia de especies micológicas.
El objetivo es proteger la riqueza micológica de la Sierra de Guadarrama y evitar que una recolección excesiva termine esquilmando un recurso natural que forma parte del ecosistema.
El plan también pretende evitar la masificación durante la temporada de setas y frenar la sobreexplotación intensiva, al tiempo que busca garantizar que este recurso pueda mantenerse en el futuro.
La normativa contempla además un objetivo socioeconómico: facilitar el acceso de la población local a las setas y favorecer el desarrollo de las localidades situadas en el entorno del Parque Nacional.
Para la población local, el permiso recreativo cuesta 3 euros por temporada, mientras que la autorización para una recogida intensiva asciende a 25 euros durante ese mismo periodo.
En cuanto a la población vinculada al Área de Influencia Socioeconómica del Parque Nacional, el permiso recreativo tiene un precio de 15 euros por temporada.
La autorización para realizar una recolección intensiva entre esta población vinculada alcanza los 100 euros por temporada, según las condiciones establecidas por la normativa micológica.
Por su parte, las personas foráneas pueden conseguir un permiso recreativo por 5 euros, aunque esta autorización únicamente tiene validez durante una jornada de recogida.
