Los mejillones en conserva son uno de esos alimentos que suelen pasar desapercibidos en la despensa y cuyo consumo suele estar más asociado al "picoteo" antes de comidas con amigos o familiares.
Sin embargo, estas simples latas esconden un alimento con una envidiable densidad nutricional: aporta proteínas de buena calidad, hierro, vitamina B12 y otros importantes micronutrientes como zinc y selenio.
De ahí que se haya popularizado la afirmación de que los mejillones pueden ayudar a "combatir la fatiga" y "favorecer la energía celular", como ha comentado en alguna ocasión el nutricionista Pablo Ojeda en su perfil de Instagram.
Aunque estas afirmaciones tienen cierta base fisiológica, conviene entender qué significa realmente y qué limitaciones pueden tener. Ningún alimento es mágico.
Mejillones en conserva: un alimento a tener en cuenta
Uno de los principales protagonistas en este caso es el hierro, un mineral imprescindible para fabricar hemoglobina y transportar oxígeno a los tejidos.
La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) reconoce precisamente que el hierro contribuye al metabolismo energético normal y a la reducción del cansancio y la fatiga.
Sin embargo, esto no significa que comer una lata de mejillones produzca inmediatamente un pico de energía; de hecho, el beneficio será relevante si existe un déficit o una ingesta insuficiente. Recordemos, eso sí, que el déficit puede aparecer antes de que exista anemia.
Una revisión publicada en la revista JAMA en 2025 nos recordó que las reservas bajas de hierro, incluso con concentraciones normales de hemoglobina y por tanto sin anemia, ya pueden desencadenar síntomas como cansancio, dificultad para concentrarse y peor tolerancia frente al ejercicio.
Esta diferencia es importante, dado que durante años se ha identificado el déficit de hierro con la anemia.
En este aspecto, otra revisión sistemática de ensayos clínicos encontró que corregir el déficit de hierro sin anemia reducía modestamente la sensación subjetiva de fatiga, aunque no producía mejoras claras en todas las mediciones objetivadas de capacidad física.
En estudios posteriores se ha sugerido algo similar, aunque la evidencia disponible no permite considerar que el hierro sea una solución universal contra el cansancio.
Por otro lado, los mejillones aportan otro micronutriente estrechamente relacionado con el cansancio: la vitamina B12.
Los moluscos en general se encuentran entre las mejores fuentes dietéticas de esta molécula; de hecho, un estudio sobre el consumo de mejillones en España sugirió que consumir una ración de unos 100 gramos podría cubrir totalmente las necesidades diarias de vitamina B12, además de aportar cantidades significativas de hierro, selenio y zinc.
Recordemos que la vitamina B12 participa en procesos fundamentales para el funcionamiento del organismo, incluyendo la formación normal de los glóbulos rojos.
Cuando existe un déficit de esta vitamina, también conocida como cobalamina, uno de los síntomas más característicos es el cansancio y la debilidad, además de poder llegar a sufrir la conocida anemia megaloblástica y, en casos más prolongados, alteraciones neurológicas.
Respecto al consumo de mejillones al natural o en lata, desde un punto de vista pragmático, la conserva tiene una gran ventaja: podemos disponer durante meses de un alimento rico en micronutrientes, económico y listo para consumir.
La composición exacta puede variar según la marca, el tamaño del mejillón y el líquido de cobertura, por lo que será necesario revisar su etiquetado siempre, prestando especial atención a su riqueza en sal.
En conclusión, si bien los mejillones en lata pueden considerarse una forma excelente de incorporar hierro y vitamina B12 a la dieta, es más correcto afirmar que contribuyen a prevenir déficits capaces de causar fatiga que considerarlos un "alimento energizante" como algunos comunicadores llegan a afirmar.
Si el cansancio persiste o nos llega a limitar en nuestro día a día, lo más adecuado será buscar una causa, más allá de pensar que una lata de mejillones podrá solucionarnos los síntomas.
