J. Rodríguez
Publicada
Las claves

Hay desayunos que parecen saludables por tradición, pero Dan Buettner pone el foco en una alternativa mucho más sencilla: un bol de avena acompañado de alimentos naturales que aportan fibra, proteínas y micronutrientes.

El experto en longevidad ha estudiado durante años las llamadas zonas azules, lugares del mundo donde existe una mayor proporción de personas centenarias, y ha analizado sus hábitos de vida.

En ese contexto, Buettner considera que la primera comida del día puede seguir una fórmula habitual entre quienes buscan una alimentación saludable: copos de avena de cocción lenta, almendras, dátiles y bebida de soja.

El explorador y escritor de National Geographic también contempla añadir una pequeña cantidad de sirope de arce. Para él, esta combinación representa un desayuno de longevidad por su composición nutricional.

Uno de los aspectos que más destaca es la presencia de fibra soluble. La avena contiene betaglucanos, un tipo de fibra relacionado con la mejora del colesterol y el control de la glucemia.

Avena integral

Por eso, este cereal se ha consolidado como una opción interesante para cuidar la salud cardiovascular, aunque Buettner no plantea que la avena sea un superalimento ni garantice por sí sola una vida más larga.

Para aprovechar mejor sus propiedades, además, resulta importante escoger avena integral. Los cereales integrales mantienen el salvado, la capa exterior del grano que aporta fibra y distintos micronutrientes esenciales del cereal.

En el caso de la avena, esa parte del cereal contribuye a su contenido de vitaminas B1 y B8, ácido fólico, hierro, potasio, magnesio, selenio y zinc.

Buettner también recomienda fijarse en el etiquetado cuando se compra avena en España. Su consejo consiste en buscar productos que indiquen claramente que son 100% integrales en el envase del supermercado.

El experto establece además una diferencia entre las variedades de avena más populares en Estados Unidos. La de grano cortado necesita más tiempo, mientras que la rápida puede estar lista en apenas un minuto.

Sin embargo, esa comodidad tiene una contrapartida. Según Buettner, la avena rápida presenta un índice glucémico mucho más elevado y provoca picos de glucosa en sangre más rápidamente de lo deseable.

En concreto, asegura que esos picos aparecen un 50% más rápido que con la avena de grano cortado de cocción lenta. Por eso recomienda dedicar unos minutos adicionales a prepararla.

Los copos de avena integrales disponibles habitualmente en los supermercados españoles también permiten preparaciones sencillas: pueden incorporarse a un yogur o ablandarse con agua, leche o bebidas vegetales calientes en pocos minutos.