José Abellán, cardiólogo, explica a través de sus redes sociales que el concepto de acudir al gimnasio para levantar pesas, con cargas realmente elevadas, es una invención humana que ningún otro animal realiza.
En plena naturaleza, los animales y nuestros propios ancestros realizaban un gasto energético estrictamente vinculado a la supervivencia, como la caza, la recolección o incluso la misma huida de ciertos depredadores, sin dedicar tiempo exclusivo en ejercicios específicos.
No obstante, aunque se pueda definir cualquier deporte como "una actividad forzada", lo cierto es que se trata de un peaje necesario que hay que pagar para llevar una vida sana y saludable: es la mejor manera de pelear contra el sedentarismo para evitar enfermedades.
"Entrenar no es natural. Piénsalo, ningún ser vivo lo hace, excepto nosotros. En cierto modo, el entrenamiento es el peaje que debes pagar para disfrutar de la vida diaria moderna y estar sano. Pero tu salud no entiende de pesas o crosstraining. Tu salud entiende de movimiento. Lo necesitas para optimizarse", dice Abellán a través de sus redes sociales.
"Si aumentas el tiempo que pasas moviéndote, mejora tu presión arterial, es más difícil que desarrolles diabetes, disminuye tu riesgo de infarto o incluso de demencia cuando envejezcas. Por eso, si quieres estar sano, no basta con ir una hora al gimnasio".
Hacer ejercicio es necesario y vital
Abellán indica que es necesario realizar ejercicio de manera regular, incluso durante las jornadas de trabajo. No hace falta ir a un gimnasio para ejercitarse ni tampoco correr una maratón, a veces con pequeños gestos es suficiente.
Por ejemplo, es recomendable trabajar de pie de vez en cuando para mantener la circulación activada y reducir así el riesgo de infarto, e incluso de demencia a largo plazo. También es recomendable subir escaleras siempre que sea posible y por supuesto levantarse de la silla si trabajamos en oficina cada hora.
El profesional recomienda hacer sentadillas o algún tipo de ejercicio que permita activar el cuerpo para así luchar contra el sedentarismo en cualquier ubicación. No es fácil aplicar este tipo de actividades en el día a día, pero una vez se consiguen integrar en la rutina todo es más fácil.
La clave para la longevidad no radica en castigar el cuerpo con disciplinas extremas por obligación, sino en entender que el ejercicio es la única vía disponible para devolverle al organismo el dinamismo que la vida moderna le ha arrebatado.
