Los desayunos tradicionales forman parte de la cultura gastronómica española, pero no todos ofrecen el mismo equilibrio nutricional. David Céspedes ha puesto nota a algunas de las opciones más habituales.
Entre ellas aparece la clásica tostada con tomate y aceite de oliva, una combinación vinculada a la dieta mediterránea que el experto considera una alternativa bastante saludable para empezar el día.
Céspedes le concede un 7 sobre 10 porque reúne varios elementos interesantes. El aceite de oliva aporta grasas saludables, mientras que el tomate contribuye con fibra dentro de una preparación sencilla.
Sin embargo, esta combinación presenta una carencia que, según el experto en longevidad, impide que sea un desayuno completamente equilibrado. Se trata de la proteína, un nutriente especialmente relevante para él.
Para completar la tostada, Céspedes plantea añadir una fuente proteica, y en la valoración que comparte aparece el jamón ibérico como acompañamiento posible para convertirla en una opción más completa.
Otros desayunos
La importancia que concede a este nutriente también aparece en sus desayunos mejor valorados. La tortilla francesa acompañada de pan integral alcanza un 8 sobre 10 en su clasificación.
Esta propuesta combina proteína de calidad procedente del huevo con una cantidad de carbohidratos aportada por el pan integral, dando lugar a una alternativa que considera equilibrada y saciante.
El tercer desayuno que obtiene la misma puntuación es el yogur natural con frutos secos. Céspedes destaca que se trata de una opción sencilla y rápida, con proteína y grasas saludables.
Frente a estas alternativas, las propuestas basadas principalmente en harinas refinadas y azúcar reciben valoraciones considerablemente inferiores. Es el caso de las magdalenas con leche, que consiguen apenas un 2 sobre 10.
Según su valoración, este desayuno aporta fundamentalmente harina y azúcar, mientras que contiene poca proteína. Por eso, lo describe como una fuente de energía rápida que puede desaparecer aproximadamente una hora después.
Los churros con chocolate reciben exactamente la misma puntuación. Para Céspedes, combinan harina frita y azúcar, una mezcla que proporciona mucho placer, pero que considera poco interesante desde el punto de vista nutricional.
Algo mejor queda el café con croissant, aunque solamente alcanza un 3 sobre 10. El café solo le parece adecuado, mientras que cuestiona el acompañamiento por su contenido en mantequilla y harina refinada.
También señala que el croissant sacia poco y puede disparar la glucosa. En una posición intermedia sitúa el bocadillo de jamón serrano, con un 6 sobre 10.
El experto reconoce que este último desayuno aporta proteína, aunque considera que pierde interés nutricional cuando se prepara con pan blanco. Su recomendación pasa por utilizar pan integral.
Sus tres desayunos mejor puntuados comparten varios elementos: proteína, grasas saludables y fibra. La clasificación sitúa así estas características como claves para construir una primera comida más equilibrada.
