J. Rodríguez
Publicada
Las claves

El eclipse total de Sol de este miércoles ofrecerá mucho más que el oscurecimiento del cielo. Durante unos minutos, distintos fenómenos permitirán observar cambios sorprendentes en la luz, la temperatura y la atmósfera.

Mar Gómez, meteoróloga, ha explicado que la llegada de la sombra lunar puede alterar temporalmente las condiciones ambientales. Entre esos cambios figuran una bajada de temperaturas, modificaciones del viento y variaciones en la turbulencia atmosférica.

Uno de los momentos más fugaces será el llamado anillo de diamante, visible justo antes de la totalidad. Cuando casi toda la fotosfera desaparece, un último fragmento solar permanece brillante junto a la corona.

También pueden aparecer las perlas de Baily, pequeños puntos luminosos que se forman cuando la luz solar atraviesa los valles y las depresiones del relieve lunar segundos antes de comenzar la totalidad.

Durante unos instantes, además, puede distinguirse la cromosfera como un fino borde rojizo alrededor de la Luna. Su tonalidad está relacionada principalmente con la emisión del hidrógeno presente en esta región solar.

Espectáculo solar

Con la fotosfera completamente oculta, la corona solar se convierte en protagonista. Esta parte exterior de la atmósfera del Sol, normalmente escondida por su intenso brillo, aparece entonces alrededor de la silueta lunar.

El eclipse también modifica la percepción de los colores. El efecto Purkinje hace que, al disminuir la iluminación, los ojos dependan más de los bastones y los tonos azules y verdes destaquen sobre los rojos.

Otro fenómeno puede descubrirse bajo los árboles. Los pequeños espacios entre las hojas actúan como cámaras estenopeicas y proyectan sobre el suelo numerosas imágenes del Sol parcialmente eclipsado, convertidas en pequeños crecientes luminosos.

Durante la totalidad también conviene mirar hacia el horizonte. Aunque la zona situada bajo la sombra lunar queda oscura, a decenas o cientos de kilómetros todavía llega luz solar, creando un crepúsculo alrededor.

La temperatura será otro de los cambios perceptibles. La reducción brusca de la radiación solar que alcanza el suelo puede provocar un descenso de varios grados durante el desarrollo del eclipse.

Según explica Gómez, el fenómeno puede modificar además el viento y la turbulencia de la atmósfera cercana al suelo. Son cambios temporales asociados a la disminución repentina de la radiación solar recibida.

Con algo de suerte, antes o después de la totalidad también podrán observarse las llamadas bandas de sombra. Son líneas ondulantes que aparecen sobre superficies claras por la distorsión atmosférica del último arco solar.

Pero todos estos fenómenos conducen al momento principal: la totalidad. El cielo se oscurece, aparece la corona, cambia la temperatura y el horizonte se ilumina mientras Sol, Luna y Tierra quedan prácticamente alineados.