No hay verano sin noticias sobre medusas llegando a las costas de España, con el particular atractivo que despierta entre los bañistas. El último gran espécimen se localizó este lunes en las playas de San Sebastián, registrándose unas 120 picaduras de carabelas portuguesas.
"El número de asistencias por picaduras es reducido respecto al elevado volumen de bañistas", han señalado desde el Ayuntamiento donostiarra. Asimismo, el consistorio ha señalado que la mayoría de los casos atendidos fueron "leves".
Las carabelas portuguesas provocaron este martes unas 120 picaduras en las playas de San Sebastián, la mayoría de carácter leve, en una jornada en la que se registraron unos 3.000 bañistas, han informado fuentes municipales.
A pesar de la "presencia significativa" de carabelas en algunos momentos, el Ayuntamiento donostiarra ha asegurado en una nota que "el número de asistencias por picaduras es reducido respecto al elevado volumen de bañistas y los ejemplares detectados en las playas".
Una especie en estudio
Ha señalado además que "la gran mayoría de las atenciones están siendo de carácter leve" y ha recordado que la situación en los arenales puede variar en pocas horas, ya que depende de varios factores como las condiciones del mar y el viento.
De hecho, este martes se llegó a izar la bandera roja por la presencia de carabelas en las tres playas de San Sebastián, aunque en la jornada del miércoles ya habían recobrado la total normalidad.
El protocolo de actuación se aplica en función de la evolución del día, el número y tamaño de los ejemplares detectados y el criterio de los equipos de socorrismo.
Las decisiones se adoptan en cada momento conforme a ese procedimiento y únicamente se plantea el cierre de una playa en una situación de riesgo elevado, ha recordado el Ayuntamiento.
La carabela portuguesa se divide en cuatro especies distintas, y no en dos como se pensaba hasta entonces. Este nuevo descubrimiento, con participación española, demuestra que se trata de un organismo del océano abierto.
Así lo explicó a EL ESPAÑOL la investigadora del Instituto de Ciencias Marinas de Andalucía (ICMAN-CSIC) Laura Prieto, quien participó en el citado estudio. De las especies que se describen en él, Physalia physalis es la que aparece por todo el litoral español.
Es la que tiene el flotador más grande. Los tentáculos también son más largos, con una longitud que oscila entre 10 y 20 metros. Y aunque se trate como una única medusa, en realidad es una colonia de organismos asociados.
El que flota es solo uno, conocido como neumatóforo, mientras que los que están en los tentáculos tienen tres funciones distintas: defenderse, alimentarse y reproducirse.
A Prieto le gusta llamar a la calma. Porque aunque "su picadura es la más dolorosa", no resulta mortal (a no ser, eso sí, que alguien sea alérgico a ella, como puede suceder con la de una avispa).
Hay otras especies de medusas, como las que se encuentran en Hawái o Australia, que pueden matar si te pican. Y es que el veneno de la carabela llega a producir un dolor intenso y un escozor que en algunos casos se traduce en reacciones como taquicardias, convulsiones o vómitos.
