Publicada
Las claves

El reconocido meteorólogo Mario Picazo anuncia un cambio drástico en el tiempo para la primera semana de agosto, marcando el fin de las condiciones de calor extremo causadas por la reciente ola de calor peninsular.

Según su pronóstico, publicado en El Tiempo, el mes arranca con la irrupción de una corriente procedente del noroeste peninsular que canalizará aire mucho más húmedo, frío e inestable sobre la península ibérica.

Este fenómeno meteorológico desplazará las altas presiones y transformará de forma radical el panorama atmosférico en gran parte de España. La principal consecuencia de este cambio será un alivio térmico generalizado que se mantendrá durante gran parte de los próximos días.

Las capitales del noreste peninsular verán descender sus termómetros hasta situarse en máximas de entre 25 y 30 grados, una temperatura más confortable que permitirá a la población respirar con mayor tranquilidad, incluso durante las noches "tropicales".

En el archipiélago canario hasta se espera que haya una baja de temperaturas, algo realmente necesario porque el calor de este año ha sido sofocante para las islas, con temperaturas superiores a los 40 grados durante largas jornadas.

Con esto, se dejarán atrás las alertas continuas por calor extremo en favor de un ambiente regulado por las masas de aire fresco, que sin duda servirán para aliviar un verano que pasará a la historia como uno de los más calurosos.

Cambios importantes en el tiempo

Además de la bajada de las temperaturas, las precipitaciones y tormentas fuertes ganarán un claro protagonismo en todo el mapa. Desde el inicio de la semana, las nubes cubrirán el cuadrante noroeste, descargando lluvias en comunidades como Galicia y Cantabria.

El aire frío en altura, al interactuar con el terreno, potenciará el desarrollo de tormentas intensas con probabilidad de granizo en los principales sistemas montañosos del centro de la península.

Hacia la recta final de la semana, la llegada de una nueva incursión de aire frío consolidará este patrón de inestabilidad y mantendrá a raya los termómetros. Las lluvias van a avanzar por toda la península, también en zonas como Aragón, Valencia y Cataluña, para ayudar a que las temperaturas bajen y la situación sea más llevadera

Y es que desde hace semanas los expertos alertan sobre una situación de peligro con el calor siendo un grave problema para la salud. Con esto, agosto marca un cambio de paradigma y empieza a "eliminar" las alertas rojas de muchos de los territorios de nuestro país.