Sylvester Stallone ha abierto una de las etapas más dolorosas de su vida al recordar la infancia que vivió antes de convertirse en una de las grandes estrellas de Hollywood. El actor explicó que muchas de las dificultades emocionales que ha arrastrado durante décadas tienen su origen en el ambiente familiar en el que creció.
Estas declaraciones llegaron durante una conversación con sus hijas, Sophia y Sistine Stallone, en el podcast Unwaxed, poco después del estreno del documental SLY en Netflix. El intérprete aseguró que nunca había querido profundizar públicamente en las razones que explican su forma de ser y cómo su infancia marcó su personalidad.
Stallone confesó que siempre creyó que el público conocía prácticamente toda su historia después de conceder innumerables entrevistas.
Sin embargo, consideró que había un aspecto fundamental del que apenas se había hablado: el impacto que tuvo en él crecer siendo un niño especialmente vulnerable dentro de un hogar que definió como profundamente infeliz.
El actor recordó que durante varios años vivió en una pensión, un lugar de paso donde compartía espacio con adultos desconocidos.
Abusos en la infancia
Aquella situación, según explicó, le impidió encontrar referentes con los que identificarse y terminó alimentando un fuerte sentimiento de soledad que condicionó su manera de relacionarse con los demás.
Uno de los recuerdos más duros que conserva tiene que ver con las palabras que escuchaba de boca de su madre.
Stallone relató que ella le repetía con frecuencia que había nacido porque no habían funcionado los intentos de interrumpir el embarazo, mencionando incluso el uso de una percha o las caídas por unas escaleras.
También aseguró que su madre llegó a decirle que, si hubiera sufrido algún problema cerebral, habría dejado abierta una ventana para que muriera de frío. El actor explicó que, siendo un niño, interpretaba aquellas frases como si fueran bromas y llegó a pensar que todas las familias funcionaban de esa manera.
Con el paso de los años comprendió que aquellas conductas no eran normales y comenzó a entender que el comportamiento de sus padres estaba condicionado por sus propias experiencias.
Según contó, ambos eran personas profundamente infelices y arrastraban heridas personales que terminaron influyendo en la educación que recibió durante su infancia.
Stallone explicó que su madre había pasado por un orfanato especialmente cruel tras ser rechazada por su entorno familiar.
Allí sufrió castigos físicos y un trato extremadamente duro que, en su opinión, terminó afectando a su capacidad para expresar cariño o aceptar el contacto físico con otras personas.
El actor reconoció que esa falta de afecto también dejó huella en él. Durante muchos años experimentó una gran incomodidad cuando alguien intentaba abrazarlo o acariciarlo, una consecuencia emocional que atribuye directamente a la infancia que vivió y que ahora ha decidido compartir públicamente.
