España vuelve a enfrentarse a una intensa ola de calor mientras los expertos advierten de que estos episodios son cada vez más frecuentes. La evolución de las temperaturas durante las últimas décadas refleja un cambio acelerado que ya se aprecia en numerosos puntos del país.
El meteorólogo Andrés Gómez ha analizado cómo han evolucionado los llamados días de calor extremo, es decir, aquellos que superan el umbral establecido para considerar una ola de calor en cada territorio. Según explica, los registros muestran un aumento muy significativo.
Uno de los ejemplos más llamativos es el de Zamora. El experto señala que, al comparar la década de 1970 con la más reciente, el número de jornadas de calor extremo se ha multiplicado por 70, evidenciando una transformación muy marcada del clima.
Madrid presenta una evolución muy similar. Gómez explica que el incremento de estos episodios se hace especialmente evidente a partir de la década de 2010, cuando la frecuencia de los días con temperaturas extremas comienza a acelerarse de forma mucho más intensa.
El meteorólogo también responde a quienes atribuyen este fenómeno únicamente al crecimiento urbano y al conocido efecto isla de calor. Para ello recurre a los registros del puerto de Navacerrada, donde la estación meteorológica mantiene la misma ubicación desde hace décadas.
Temperaturas altas
Según destaca, la evolución de las temperaturas en este enclave de montaña reproduce prácticamente el mismo patrón observado en las grandes ciudades. A su juicio, este comportamiento demuestra que el aumento del calor diurno no puede explicarse únicamente por la expansión urbana.
Para Gómez, la principal causa de este incremento es el cambio climático provocado por la actividad humana. Los datos históricos, asegura, muestran una tendencia continuada que afecta tanto a zonas urbanas como a estaciones alejadas de grandes núcleos de población.
Sus declaraciones coinciden con la llegada de la tercera ola de calor del verano. La Agencia Estatal de Meteorología prevé que el episodio afecte especialmente al este y al sur peninsular, donde las temperaturas seguirán aumentando durante varios días consecutivos.
La Aemet advierte de que los valores máximos podrán superar los 44 grados en numerosas zonas del sureste y Andalucía. Incluso Murcia capital podría alcanzar los 45 grados el jueves, una situación acompañada por calima, polvo en suspensión y peor calidad del aire.
Además del calor extremo, se espera un riesgo muy alto de incendios forestales durante gran parte de la semana. También podrán producirse tormentas secas, caída de granizo y fuertes rachas de viento, especialmente en áreas montañosas del este peninsular.
