Dormir bien durante las noches más calurosas del verano puede convertirse en un auténtico desafío. El exceso de temperatura dificulta que el organismo reduzca su calor corporal, un proceso imprescindible para conciliar el sueño y disfrutar de un descanso reparador.
El experto en emergencias Miguel Assal ha compartido una serie de recomendaciones para sobrellevar las noches de calor. Entre ellas destaca una que puede sorprender a muchos: asegura que es preferible dormir con una camiseta de algodón antes que hacerlo sin ninguna prenda.
Según explica, el algodón ayuda a regular mejor la temperatura corporal y favorece una sensación más agradable durante la noche. A este consejo suma otros trucos sencillos, como pulverizar agua sobre la sábana y la bajera antes de acostarse.
Otra de sus propuestas consiste en introducir la sábana en el congelador durante unos 30 minutos antes de ir a dormir. El frescor inicial puede aliviar el calor acumulado y facilitar la conciliación del sueño durante los primeros minutos en la cama.
Assal también recomienda mantener las persianas bajadas durante el día para impedir que el dormitorio acumule calor. Si aun así la habitación sigue siendo sofocante, propone improvisar un sistema casero colocando hielo o acumuladores de frío delante de un ventilador.
Combatir el calor
El experto añade que dormir solo o mantener cierta distancia con la otra persona también ayuda a reducir la sensación térmica. Aunque lo comenta con humor, recuerda que el calor corporal compartido puede dificultar todavía más el descanso nocturno.
Uno de los consejos que cuenta con mayor respaldo científico es ducharse con agua templada antes de acostarse. Aunque pueda parecer contradictorio, el agua templada favorece la vasodilatación, ayuda a disipar el calor y facilita que posteriormente descienda la temperatura corporal.
Diversas investigaciones han observado que los mejores resultados se obtienen cuando la ducha se realiza aproximadamente entre una y dos horas antes de dormir. Ese margen permite que el organismo complete de forma natural el proceso de enfriamiento necesario para iniciar el sueño.
Además de estos hábitos, especialistas como los del Hospital Clínic de Barcelona aconsejan mantener el dormitorio ventilado, evitar cenas copiosas, reducir el uso de pantallas antes de dormir y no realizar ejercicio intenso a última hora del día.
El Ministerio de Sanidad recuerda igualmente la importancia de hidratarse con frecuencia, evitar el alcohol y las bebidas muy azucaradas y permanecer en lugares frescos durante los episodios de altas temperaturas. La combinación de estas medidas puede contribuir a descansar mejor durante el verano.
