P. G. Santos
Publicada
Las claves

En la agricultura una de las afecciones más comunes es el dolor de espalda. Se origina principalmente por la manipulación de cargas pesadas, la flexión prolongada y los movimientos repetitivos que sobrecargan la columna lumbar.

Este problema, sin embargo, podría tener los días contados. Y es que precisamente un agricultor alemán ha diseñado un sistema que es mucho más seguro para la salud de los trabajadores.

Con 30 años, Mathias Hiss pertenece a la tercera generación de agricultores que gestiona Biohof Hiss, una granja familiar en Eichstetten, un municipio en el suroeste de Alemania. El innovador método que ha desarrollado no sólo destaca porque los cultivos se deshierban más rápido.

La idea surgió al observar a otras empresas que ofrecen máquinas similares. El inconveniente es que eran autónomas y, además, funcionaban con energía solar, por lo que se salía de presupuesto. Entonces pensó "¿por qué no construirla yo mismo?".

Minimizar las posturas forzadas

El sistema consiste en largas mesas de cultivo a la altura del torso, sobre las que se dispone la tierra y las plantas, de forma que los operarios ya no necesitan inclinarse continuamente para sembrar, desherbar o cosechar.

El diseño se inspira en principios básicos de ergonomía aplicados al trabajo agrícola: minimizar las posturas forzadas, limitar la flexión de la columna y distribuir mejor el peso, recomendaciones que organismos internacionales llevan décadas promoviendo para prevenir lesiones musculoesqueléticas.

Aunque parezca una solución sencilla, encaja con una tendencia más amplia en el campo europeo hacia tecnologías que no sólo aumentan el rendimiento, sino que también intentan hacer más sostenible la vida laboral de jornaleros sometidos a jornadas largas y tareas físicamente exigentes.

Hiss explica que su objetivo no es únicamente mejorar la productividad, sino que sus empleados puedan seguir trabajando muchos años sin dolores crónicos de espalda, un problema muy frecuente entre agricultores y temporeros de distintos países y cultivos.

Los estudios sobre salud laboral en el sector agrario señalan que las posturas encorvadas mantenidas durante horas están directamente relacionadas con lumbalgias, hernias discales y otras patologías que pueden ser incapacitantes y reducir de forma notable la capacidad de seguir trabajando.

La técnica de Hiss se suma a otras soluciones sencillas que expertos en ergonomía agrícola recomiendan, como elevar los cultivos, introducir herramientas adaptadas o reorganizar las tareas para alternar movimientos, todo ello con el objetivo de proteger la columna vertebral.

En un contexto en el que la mecanización se ha centrado a menudo en grandes máquinas, este enfoque de pequeña escala recuerda que la innovación también puede consistir en replantear la altura de las superficies de trabajo y la relación física entre el agricultor y la tierra.

La experiencia de Hiss evidencia que cambios aparentemente modestos en el diseño de las explotaciones pueden traducirse en un descenso real del dolor de espalda entre los trabajadores, abriendo la puerta a que otras granjas adopten soluciones similares para cuidar mejor de quienes las sostienen.