J. Rodríguez
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Las claves

La evolución de los salarios en los oficios de la construcción y las instalaciones ha cambiado por completo el panorama laboral. Así lo explica Juanjo, electricista, que asegura que la diferencia económica entre un ayudante y un profesional con empresa propia es ahora mucho menor que hace décadas.

Durante una conversación en el podcast Sector Oficios Podcast, varios trabajadores de distintas generaciones comparan cómo eran los sueldos cuando comenzaron a trabajar y cómo ha cambiado la situación con el paso de los años. Las diferencias, aseguran, son especialmente visibles entre oficiales y ayudantes.

Uno de los participantes recuerda que empezó a trabajar entre 1979 y 1980 cobrando unas 10.000 pesetas. En aquella época, afirma, un oficial experimentado podía ganar más del doble que un ayudante que acababa de incorporarse al oficio, algo que considera muy distinto a la realidad actual.

Según explican durante la charla, en la actualidad la separación salarial entre ambas categorías apenas alcanza entre 100 y 150 euros mensuales. Incluso señalan que existen casos en los que un ayudante termina percibiendo prácticamente el mismo salario que un oficial de menor categoría.

Para estos electricistas, esta situación genera un problema dentro de las empresas. Consideran que resulta complicado exigir mayores responsabilidades a un oficial cuando la diferencia económica respecto a un trabajador sin experiencia es tan reducida, lo que resta incentivos para asumir funciones más complejas.

Diferencia salarial

Juanjo pone como ejemplo su propia empresa. Explica que el último ayudante contratado cobra únicamente algo más de 100 euros menos que ellos, pese a que él y sus socios son los propietarios del negocio y soportan todas las responsabilidades de la actividad.

Durante la conversación también se aborda el efecto que tiene el salario mínimo en el sector. Los participantes coinciden en que es una medida positiva para los trabajadores, aunque creen que modifica las decisiones de contratación que toman muchas pequeñas empresas.

En ese sentido, sostienen que algunos empresarios pueden preferir incorporar directamente a un oficial con experiencia por una diferencia salarial reducida, en lugar de contratar a un principiante al que habrá que formar durante meses antes de que alcance un buen nivel profesional.

Los invitados también lamentan la escasez de mano de obra cualificada. Comentan que faltan tanto oficiales con experiencia como jóvenes interesados en aprender el oficio, mientras algunos profesionales veteranos ya se encuentran jubilados o próximos a retirarse del mercado laboral.

Otro de los trabajadores recuerda que, cuando dejó su empleo como oficial en 2016, cobraba alrededor de 1.400 euros mensuales. Explica que complementaba ese salario con horas extraordinarias y trabajo en sábados, procurando además que una parte figurara en nómina para mejorar su futura pensión.