J. Rodríguez
Publicada
Las claves

La llegada del verano vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre el uso de la crema solar y el aumento de los casos de cáncer de piel. El médico José Manuel Felices cree que muchas personas están enfocando el problema desde el lugar equivocado y lanza un mensaje claro: el protector solar no es el responsable.

A través de un vídeo publicado en su perfil de Instagram, el especialista explica que el sol forma parte de una vida saludable y recuerda que favorece la producción de vitamina D. Sin embargo, considera que muchas críticas a las cremas solares parten de una interpretación errónea sobre cómo debemos exponernos a la radiación solar.

Felices señala que el verdadero problema aparece cuando durante gran parte del año apenas se pasa tiempo al aire libre y, con la llegada de las vacaciones, se producen largas exposiciones al sol en las horas de mayor intensidad, confiando únicamente en la protección que ofrece la crema.

No hay equipos

Según explica, utilizar protector solar no convierte a nadie en inmune frente a los efectos de la radiación ultravioleta. Permanecer durante horas en la playa o junto a la piscina sin buscar sombra, especialmente al mediodía, sigue siendo una conducta de riesgo aunque la piel esté protegida con crema.

Por ello, el médico recomienda incorporar el sol de forma natural a la rutina diaria durante todo el año. Propone aprovechar pequeños momentos cotidianos, como pasear después de comer, tomar un café al aire libre o realizar los descansos del trabajo bajo la luz solar en lugar de permanecer siempre en espacios cerrados.

Cuando se realizan actividades al aire libre en verano, Felices aconseja evitar las horas centrales del día y combinar diferentes medidas de protección. Entre ellas menciona el uso de camiseta, gafas de sol, la búsqueda de zonas de sombra y, por supuesto, la aplicación de crema solar como un complemento indispensable.

En el texto que acompaña a su publicación insiste en que el incremento del uso de protectores solares junto al aumento de los tumores cutáneos no demuestra que exista una relación de causa y efecto. A su juicio, el error consiste en interpretar que la crema permite exponerse al sol sin límites ni consecuencias.

El especialista diferencia entre una exposición solar forzada para conseguir un bronceado rápido y otra más espontánea, ligada al disfrute del buen tiempo. Defiende que los ingredientes de las cremas son seguros y que el auténtico peligro reside en los hábitos inadecuados de exposición prolongada al sol.

Para José Manuel Felices, la prevención pasa por combinar protección, moderación y sentido común. Su conclusión es sencilla: disfrutar del sol es compatible con cuidar la salud, siempre que se haga con criterio y sin confiar exclusivamente en la crema solar.