La Gioconda es uno de los cuadros más famosos y enigmáticos de la historia de la pintura. Durante décadas, los investigadores han hablado de su sonrisa perfecta, de su mirada enigmática, del supuesto embarazo de Lisa Gherardini (nombre de la protagonista del cuadro) en el momento de ser retratada. Incluso se ha especulado con que su verdadera identidad fuese la de Isabel de Aragón. Sin embargo, lo que no mucha gente sabe es que la Mona Lisa pudo ser, hace más de 500 años, el primer caso de hipercolesterolemia familiar (HF).

Así lo señaló hace 10 años un curioso estudio publicado en la revista Current Cardiology Reviews por Leiv Ose, profesor del departamento de Nutrición de la Universidad de Oslo (Noruega), en el que se compilan las investigaciones realizadas sobre el cuadro por distintos científicos. Tal y como explica Ose, Leonardo da Vinci no sólo fue un importantísimo artista y pintor italiano, sino que también destacó como un eminente científico con importantes conocimientos sobre anatomía y llegó  realizar distintas investigaciones sobre la arteriosclerosis.

"Leonardo da Vinci era un hombre del Renacimiento que sabía mucho del cuerpo humano, de sus rasgos y de sus arterias. Y se piensa que el código real de Leonardo da Vinci fue la hipercolesterolemia familiar", confirma Pedro Mata, presidente de la fundación homónima que este mismo lunes, con motivo del día internacional de esta enfermedad, ha pedido una "llamada a la acción" para detectar una patología que llega a mermar la esperanza de vida entre 20 y 40 años en los afectados.

Según la investigación publicada en Current Cardiology, en el párpado superior del ojo izquierdo de la Mona Lisa se puede ver una pequeña acumulación de grasa conocida en terminología médica como xantelasma. Estas acumulaciones de tejido adiposo son frecuentes en aquellas personas que tienen hipercolesterolemia, cirrosis biliar o diabetes, aunque también aparecen en personas sin ninguna patología.

Pero la cosa no acaba aquí. El cuadro que pintó Leonardo da Vinci también refleja la existencia de un xantoma tendinoso en la mano derecha de La Gioconda. Esto es: un acumulo de grasa bajo la superficie de la piel que también suele aparecer en aquellas personas que sufren HF. "La ocurrencia de un xantelasma en una mujer de 25 - 30 años probablemente no sea una coincidencia. La Mona Lisa murió a la edad de 37 años, pero la causa de su muerte podría no haber sido resuelta", se puede leer en el trabajo.

Ose señala que existen otras obras, como el Retrato de una señora mayor, pintado por Frans Hals en 1963, en el que también se han representado los xantomas tendinosos en el dorso de la mano de la protagonista del cuadro, una señora de 60 años. Según el investigador, ésta también podría haber padecido hipercolesterolemia familiar heterocigota. "El código real de Da Vinci es el código de la HF. El primer caso fue representado hace 500 años por Leonardo da Vinci en la Mona Lisa y la solución fue encontrada a través del trabajo de científicos como Müller, Endo, Brown y Gold-stein”, finaliza Ose.